Empresas de EEUU se apresuran a aislarse de los problemas monetarios y económicos de Venezuela

jueves 14 de mayo de 2015 13:29 GYT
 

Por Brian Ellsworth y Dena Aubin y Tim McLaughlin

CARACAS/NUEVA YORK, 14 mayo (Reuters) - Cada vez más empresas estadounidenses argumentan que no pueden hacer frente a las distorsiones cambiarias en Venezuela, y se han visto obligadas en algunos casos a borrar activos en el país de sus estados financieros o a abandonar definitivamente sus operaciones a través de ventas o cierres de los negocios.

Muchas de las que están tomando recientemente estas acciones son compañías medianas o pequeñas, lo que significa que los cambios volátiles de la moneda y una economía venezolana en crisis han tendido a tener un impacto mayor en sus resultados que el sufrido por firmas más grandes.

Los movimientos de reestructuración pueden proteger los resultados financieros de empresas matrices de los problemas económicos de Venezuela, tales como las del fabricante de baterías y máquinas de afeitar Energizer Holdings, del proveedor de cajeros automáticos y bóvedas bancarias Diebold Inc y de la compañía de impresión RR Donnelley & Sons .

Pero también pueden ser una señal de que se considera que no vale la pena luchar por los emprendimientos en Venezuela y que, además, no se puede contar con el apoyo de las matrices en Estados Unidos.

Desconsolidar las operaciones en Venezuela, por ejemplo, es una maniobra contable que significa que el negocio en ese país ya no puede lastimar o beneficiar los resultados financieros de una empresa matriz. A menudo las compañías están tomando una gran pérdida de una vez para luego delimitar las operaciones en el país sudamericano.

"Hay algo acerca de una filial desconsolidada, a pesar de que posea la totalidad o una mayoría, que hace que lo referente a su manejo sea más como el de una tercera parte que lo que implicaría ser el dueño", dijo el veterano de Wall Street y experto contable y tributario Bob Willens, quien ahora dirige su propia firma.

Las medidas cambiarias del Gobierno socialista del presidente Nicolás Maduro, como una devaluación del 70 por ciento del bolívar en febrero a través de la creación de un sistema de divisas denominado Simadi, han obligado a algunas empresas a tomar medidas drásticas.

Las autoridades venden dólares a las empresas estatales y un reducido grupo de privadas a 6,3 bolívares para bienes prioritarios como medicinas, pero también venden la moneda estadounidense a casi 200 bolívares para muchos otros bienes.   Continuación...