Mina chilena Caserones trabaja en solucionar "cuellos de botella" de operación

viernes 3 de julio de 2015 09:37 GYT
 

SANTIAGO, 3 jul (Reuters) - La mina chilena de cobre Caserones dijo el viernes que trabaja en resolver cuellos de botella propios de la fase de puesta en marcha de sus operaciones, con miras a robustecer su producción en la segunda mitad del año.

Operadores y fuentes del mercado habían señalado que el yacimiento de la japonesa JX Nippon Mining & Metals, filial de JX Holdings Inc, presentaba problemas en su operación de relaves.

"Nuestra línea de sulfuros -que incluye el sistema de relaves- comenzó a operar el segundo semestre del año pasado, por lo que aún estamos en fase de puesta en marcha, en la cual normalmente se detectan y resuelven los 'cuellos de botella' y las diferencias respecto del diseño", dijo a Reuters la firma.

"Son desafíos propios del inicio de la operación y están siendo resueltos con la debida información a la autoridad", agregó, sin especificar en qué lapso espera operar con plena normalidad.

Una sociedad entre JX Nippon Mining & Metals y Mitsui Mining & Smelting posee el 77,37 por ciento de la mina, mientras que el restante 22,63 por ciento está en manos de Mitsui & Co.

JX Nippon Mining dijo en febrero que la producción de Caserones estuvo muy por debajo de su meta en 2014 debido a una demora en la creación de un programa de operación automática y la construcción de un embalse para el tratamiento de residuos.

Adicionalmente, la compañía dijo que estimaba alcanzar plena capacidad de producción entre agosto-septiembre y mantiene un estimado de producción de 90.000 toneladas de concentrado para este año.

El yacimiento, ubicado en el norte del país, fue sancionado en marzo por incumplimientos asociados al resguardo de la calidad de aguas subterráneas y otras faltas.

Adicionalmente, la mina también se vio obligada a detener temporalmente operaciones a finales de marzo debido a un frente de mal tiempo que generó aluviones en el norte del país. (Reporte de Fabián Andrés Cambero. Editado por Mónica Vargas)