Pese a las protestas, un cambio radical no es lo más probable en Brasil

lunes 17 de agosto de 2015 17:22 GYT
 

Por Paulo Prada

RÍO DE JANEIRO, 17 ago (Reuters) - A pesar de las protestas de cientos de miles de brasileños contra la presidenta Dilma Rousseff y de los pedidos para que se la someta a juicio político, todo indica que en el corto plazo no habrá un cambio radical en Brasil.

No hay soluciones rápidas ni fáciles para un país entrampado en un estancamiento legislativo, con falta de alternativas viables a los partidos tradicionales y con un bajón económico que ha llevado a su moneda a mínimos de 12 años.

"No vemos una solución inmediata, pero qué más podemos hacer", dijo Rogerio Chequer, uno de los líderes de las organizaciones que convocaron marchas el domingo por todo el país.

Las más recientes de una serie de marchas llevadas a cabo este año tienen lugar en momentos en que la economía sufre su mayor retroceso en tres décadas, un escándalo de corrupción alcanza a encumbrados empresarios y políticos, y el auditor federal considera rechazar la contabilidad gubernamental de 2014.

En conjunto, los problemas representan un cambio total para un país que, impulsado por un auge de los precios de las materias primas y el consumo, parecía listo para dar el salto a la liga de las grandes economías mundiales cuando Rousseff asumió su primer mandato.

Además, los brasileños están descorazonados por lo que perciben como una falta de liderazgo en todo el espectro político. Dos tercios de ellos quieren un juicio político contra Rousseff, según las encuestas.

Pero en lugar de un cambio radical en un país que está en su decimotercer año bajo gobierno del izquierdista Partido de los Trabajadores, lo que muchos esperan es un camino largo y penoso.

"Puede que haya habido mucha gente en las calles, pero probablemente eso no va a cambiar mucho", dijo Esther Solano, una socióloga que ha estudiado las protestas en Brasil y el creciente descontento con la clase política.   Continuación...