9 de octubre de 2015 / 17:28 / en 2 años

REENVÍO-BREAKINGVIEWS-La paz y la sostenibilidad fiscal podrían ser discordantes en Colombia

(Reenvía para aclarar ritmo crecimiento en quinto párrafo)

Por Martin Langfield

NUEVA YORK, 9 oct (Reuters Breakingviews) - El Gobierno de Colombia podría estar cerca de descubrir que la paz y el orden fiscal no necesariamente van de la mano. El país andino está a punto de poner fin a un conflicto de medio siglo con la guerrilla izquierdista de las FARC, que ha causado la muerte de unas 220.000 personas y desplazado a millones.

La recuperación del conflicto podría costar hasta 3.000 millones de dólares al año. Esto no representaba un gran problema para la cuarta mayor economía de América Latina, hasta ahora.

El desplome de los precios del petróleo en el último año ha golpeado a la economía colombiana.

El crudo es el mayor producto de exportación del país y representa casi un quinto del presupuesto del Gobierno. Su contribución en el 2015, sin embargo, se reducirá en más de la mitad a 3.200 millones de dólares desde los 6.600 millones de dólares previos, de acuerdo a datos del Ministerio de Hacienda. Como resultado, la economía se ha desacelerado.

El Banco de la República (central) estima ahora que el Producto Interno Bruto de Colombia crecerá un 2,8 por ciento este año, en comparación con la expansión anualizada de al menos 4 por ciento registrada desde 2010, cuando el presidente Juan Manuel Santos asumió el poder.

Santos se ha ganado la reputación de ser cuidadoso en el control del presupuesto de la nación. Su Gobierno ya ha respondido a la ralentización económica de este año generada por el derrumbe de los precios del crudo recortando 2.000 millones de dólares del gasto público.

Pero hay un precio para el compromiso que hizo el mes pasado el mandatario con el comandante en jefe de las FARC, Rodrigo Londoño, de poner fin al conflicto dentro de seis meses.

Los campos minados tendrán que ser despejados, los efectos traumáticos que sufren muchas víctimas de la violencia requerirán tratamiento, y los ex combatientes necesitarán ayuda para no terminar siendo parte de pandillas y el crimen.

El costo total de la guerra civil podría alcanzar los 90 billones de pesos colombianos (unos 30.000 millones de dólares) en 10 años, dijo un senador el año pasado.

Unas estimaciones en cierto modo sobrias de Itaú Unibanco colocan el monto a un equivalente de 0,5 puntos porcentuales del PIB al año por varios años: 1.900 millones de dólares al año, si se usa la referencia de la producción económica del 2014 cercana a 380.000 millones de dólares.

Santos sostiene que el costo de lograr una paz permanente será “mínimo”, dado que su Gobierno ya financia algunas de las reparaciones y programas para rehabilitar a ex combatientes.

La inversión en infraestructura para elevar la productividad y combatir la pobreza será financiada con alianzas entre el sector público y privado que no afectarán directamente el presupuesto del país.

Parte del dinero requerido podría venir del exterior, ya que el ministro de Hacienda ha dicho que buscará contribuciones internacionales “significativas” a la paz.

Hay cierto sentido de justicia en pedir ayuda para la recuperación a naciones cuyos ciudadanos compran otra de las principales exportaciones de Colombia: la cocaína, que ayudó a la FARC. Pero esto podría terminar siendo más una mera esperanza que hechos concretos.

La falta de ayuda externa podría poner en dificultades a Santos y a su autodenominado enfoque “estricto” sobre la disciplina fiscal. (Editado en español por Marion Giraldo)

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below