10 de diciembre de 2015 / 17:19 / hace 2 años

ACTUALIZA 6-Macri asume en Argentina con promesa de diálogo y apertura económica

(Actualiza con juramentación de ministros y detalles)

Por Nicolás Misculin

BUENOS AIRES, 10 dic (Reuters) - Mauricio Macri asumió el jueves la presidencia de Argentina con una convocatoria a un amplio diálogo político que considera necesario para cumplir con sus promesas de reactivar una economía estancada y transparentar la gestión estatal.

Tras 12 años de gestión de la centroizquierda peronista, el representante de la centroderecha -que ganó por un estrecho margen el balotaje de noviembre- deberá realizar ajustes en la tercera economía de América Latina, pero con cuidado de no afectar los logros sociales alcanzados en la última década.

Su tarea, además, enfrentará otros escollos: un Congreso dividido y una oposición que, con la saliente Cristina Fernández de Kirchner entre sus líderes, ya le hizo sentir a Macri toda su ferocidad antes del cambio de Gobierno, con una controversia pública sobre el protocolo para el traspaso de mando.

"Queremos el aporte de todos, de la gente que se siente de derecha o de izquierda, de los peronistas y antiperonistas. Es un desafío excitante tras años de prepotencia inútil", dijo Macri en su discurso de asunción ante el Congreso, donde no estuvieron Fernández ni los diputados de la coalición de la ex mandataria, Frente para la Victoria.

El presidente, que tiene el respaldo de los mercados, no dio el jueves detalles sobre cómo impulsará una economía agobiada por la escasez de inversiones, la elevada inflación y un grave déficit fiscal, pero reconoció que los desafíos "son enormes" y los problemas no pueden solucionarse "de un día para el otro".

Una multitud con banderas y globos de colores celestes y blancos saludó a Macri a la salida del Congreso y a lo largo de la Avenida de Mayo, en el centro de Buenos Aires, por donde llegó a la Casa Rosada para recibir la banda y el bastón presidenciales de manos del presidente del Senado, Federico Pinedo, miembro de su alianza Cambiemos.

Macri, de 56 años, salió al balcón de la Casa de Gobierno -el mismo en el que Eva y Juan Domingo Perón daban sus discursos- para hablar ante decenas de miles de argentinos que, en la Plaza de Mayo, cantaban "¡Sí, se puede!". Y luego bailó ante la multitud, como solía hacerlo durante la campaña electoral.

Tras recibir el saludo de los mandatarios de la región, Macri tomó juramento a sus ministros, que en su mayoría llegan de la actividad privada con la promesa de ordenar una gestión peronista emparentada con la falta de transparencia.

"Hoy es un día histórico. Hoy los argentinos nos volvemos a ver la cara de nuevo. El Gobierno anterior tuvo éxito en dividir a la gente, incluso tenemos familiares divididos por la política, que ni se hablan", dijo a Reuters Martín Payares, un soldado de 41 años que fue a la celebración junto a su familia.

Cristina Fernández, que tras la disputa por el protocolo no asistió al traspaso de mando, goza de alta popularidad gracias al bajo desempleo y los subsidios que otorgó para combatir la pobreza. La ex mandataria se despidió el miércoles de sus seguidores con un multitudinario acto.

HERENCIA ECONÓMICA

La economía creció con fuerza durante la primera gestión de Fernández y la de su antecesor y fallecido esposo, Néstor Kirchner. Pero amplias regulaciones sobre el comercio y los mercados ahuyentaron capitales y afectaron a importantes actividades como la agricultura y la industria automotriz.

"Creo que Macri va a llevar el país adelante y vamos a insertarnos en el mundo, y no estar aislados como Venezuela. Va a trabajar por la unión del país y por la democracia", dijo Lilia Mitre, una argentina de 66 años que sostenía un cartel con la leyenda "Sí, se puede".

Como parte de la mayor apertura prevista, economistas de Macri ya iniciaron contactos con acreedores de deuda impaga, que con una demanda judicial en Estados Unidos mantienen a Argentina alejada de los mercados internacionales de crédito.

La resolución de ese conflicto y reformas de libre mercado atraerían los capitales que el país necesita para volver a crecer, según los planes del equipo de Macri, que prevé en pocos años llevar a un dígito la inflación de más del 20 por ciento.

La bolsa de Buenos Aires, que cayó un 1,47 por ciento el jueves, ha subido un 16 por ciento desde que Macri logró un buen resultado en la primera vuelta electoral de fines de octubre.

"No hay tanta urgencia como parece. Argentina está en buenas condiciones. Nos dejan una herencia complicada pero no se compara con ningún otro momento de la historia", dijo Alfonso Prat-Gay, quien juró como ministro de Economía.

Macri, hijo de un rico empresario, prometió una rebaja en el impuesto a la exportación de productos agrícolas y liberar el mercado de cambios de las actuales restricciones.

A la vez, dijo que mejorará los lazos con los presidentes de la región, incluso con los aliados de centroizquierda de la mandataria saliente, y del resto del mundo.

"Respetando nuestras diferencias ideológicas, quisiéramos construir amistad y confianza para seguir trabajando por Bolivia y Argentina", dijo el presidente boliviano, Evo Morales, quien asistió a la toma de mando.

El ecuatoriano Rafael Correa, miembro clave del eje de centroizquierda de Sudamérica, coincidió. "Como se lo dije a él: en lo único que no nos podemos poner de acuerdo es en el fútbol. Nada más. Siempre se puede dialogar. Somos demócratas".

Reportes adicionales de Maximiliano Rizzi, Jorge Otaola, Walter Bianchi y Sarah Marsh. Editado por Luis Azuaje, Javier López de Lérida y Silene Ramírez

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