14 de junio de 2016 / 21:22 / en un año

Caída del peso pone contra cuerdas a banco central México mientras flujos de salida se aceleran

Por Jean Luis Arce y Michael O‘Boyle

CIUDAD DE MÉXICO, 14 jun (Reuters) - Un desplome del peso y una notoria salida de flujos del mercado de deuda han arrinconado al banco central de México, que debe escoger entre subir su tasa de interés y detener la caída de la moneda o quedarse estático, arriesgando más retiros de capital con ambas decisiones.

México registró en mayo la mayor salida de capitales extranjeros desde diciembre de 2013 de su mercado de bonos en pesos, según datos del banco central analizados por Reuters, y la moneda cayó un 7.5 por ciento, en su peor baja mensual en cuatro años.

En lo que va del mes las cosas no han mejorado. El peso rompió el martes la barrera de 19 unidades por dólar por primera vez en más de cuatro meses.

Esto podría forzar al Banco de México (central) a subir su tasa nuevamente como ocurrió en febrero, cuando sorprendió con un alza de 50 puntos base y vendió 2,000 millones de dólares al mercado para evitar que la debilidad del peso trastoque las expectativas de inflación.

El banco ha dicho que preferiría apoyarse en la tasa de interés como herramienta más que en las intervenciones cambiarias, en momentos en que el desplome del petróleo ha mermado el ritmo de acumulación de reservas internacionales.

Sin embargo, subir su tasa podría ser contraproducente.

Un alza de tasa hace más caro para algunos tenedores de bonos cubrir su exposición al peso y si esos bonistas deciden buscar la salida podrían desatar un círculo vicioso de más pérdidas para la moneda y una fuga de capitales, según expertos.

“Estamos empezando a ver la naturaleza nerviosa de los inversionistas”, dijo Andrew Stanners, que maneja 10,000 millones de dólares de deuda emergente en Aberdeen Asset Management en Londres. “Ellos están buscando otras oportunidades”, agregó.

Ahora el peso opera en niveles cercanos a donde el banco central intervino y varios inversionistas están esperando otra alza de tasas. Banco de México está entre la espada y la pared.

Un sondeo del banco local Banamex la semana pasada mostró que 40 por ciento de los encuestados espera que Banxico suba su tasa este mes, aunque el consenso aún ve el aumento en agosto.

Otro signo de las apuestas del mercado es el movimiento de los futuros de la tasa de interés en México , que apuntan a un incremento en la reunión del 30 de junio.

“Ya una movida arriba de 19 (pesos por dólar) es cuando el mercado se puede poner nervioso de que necesita ver a Banxico hacer algo”, dijo Roberto Sánchez-Dahl, al mando del fondo de deuda emergente de Manulife Asset Management en Boston, que maneja unos 4,000 millones de dólares.

La debilidad del peso -que ha perdido casi un 10 por ciento en el año, con un desempeño muy inferior al de las principales monedas emergentes-, también hace más costosa la cobertura de activos mexicanos para otro perfil de inversionistas.

SUBIR O NO SUBIR

El centro de las preocupaciones es la elevada participación de extranjeros en el mercado de M Bonos, que alcanza un 59 por ciento de todos los papeles en circulación.

Tras la última crisis financiera, la tenencia de extranjeros pasó de unos 22,000 millones de dólares a finales de 2009 hasta unos 87,000 millones de dólares al cierre de mayo.

Datos de Banxico indican que en abril estas posiciones anotaron un máximo histórico, calculadas en pesos, pero analistas creen que ese fue un pico y existe el riesgo de que la salida de capitales pueda acelerarse.

“Se necesita ver algún tipo de acción, ya las palabras sobran (...) creo que ahorita el mercado está probándolo, está haciendo un ‘testing’ para ver qué tanto van a hacer”, agregó Sánchez-Dahl.

Una porción desconocida de bonos en pesos está en manos de los llamados fondos “cross-over”, que incursionaron en deuda emergente “más segura” como la de México en años recientes cuando los principales bancos centrales abrieron sus grifos.

Fondos dedicados a mercados emergentes, con más estómago para lidiar con la volatilidad de las monedas, poseen otra gran tajada, pero nadie sabe cuánto tiene cada quien.

Los inversionistas que no cubren completamente el riesgo cambiario de México están pidiendo tasas más altas para hacer rentables sus tenencias. Si México no las sube, podrían irse.

A favor de México, los expertos coinciden en que las grandes razones tras la volatilidad del peso y la salida de flujos son factores externos, como el futuro de las tasas de la Reserva Federal y el referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea, y no problemas domésticos.

De hecho, México luce mejor que muchos de sus pares, con niveles más modestos de deuda y un crecimiento decente.

“El brillo se apagó en la gran historia de México, pero mira alrededor”, agregó Stanners. (Reporte adicional de Noé Torres)

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