Sentido Común-Ante caída peso mexicano, Brexit, expertos ven inminente alza a tasa de referencia

miércoles 29 de junio de 2016 09:43 GYT
 

29 jun (Sentido Común) - Si hasta hace algunos días, la mayoría de los analistas creían que Banco de México mantendría sin cambio su tasa de referencia luego que la Reserva Federal estadounidense decidió mantener la suya a mediados de este mes, hoy muchos de ellos han cambiado de opinión y creen que las autoridades monetarias subirán esa tasa el jueves. Los dos fenómenos que han desatado un cambio en el pronóstico de algunos analistas son, por un lado, la decisión del pasado jueves de los electores del Reino Unido de abandonar la Unión Europea y, por otro, la mayor debilidad que a raíz de esa decisión muestra hoy el tipo de cambio mexicano contra el dólar y que incrementa los riesgos de que la inflación mexicana se acelere en el futuro. Así, de acuerdo a una encuesta de la agencia de noticias Infosel, cuatro de seis especialistas encuestados prevén un aumento de un cuarto de punto porcentual en promedio a la tasa de referencia de 3.75 a 4%. "Consideramos que Banco de México aumentará de forma preventiva la tasa de referencia en 25 puntos el próximo jueves con el fin de coadyuvar a los esfuerzos del país para fortalecer el marco macroeconómico", dijo Gabriel Casillas, director general de análisis económico del banco Banorte Ixe en una nota a clientes, en la que reflejó su cambio de postura ya que hasta hace poco pronosticaba que las autoridades monetarias no subirían la tasa en esta próxima reunión. El fenómeno económico que tal vez brinda mayor peso a quienes pronostican un alza a la tasa es el llamado Brexit, la palabra que acuñaron los británicos para resumir la decisión de los electores de Gran Bretaña (Bretain), Escosia, Irland y Gales de salir (exit) de la Unión. La decisión sacudió a los mercados financieros el viernes y lunes pasado y añadió presión a diversas divisas de economías emergentes, entre ellas el peso, por la decisión de los inversionistas --ante los temores de un menor crecimiento económico mundial por la salida del Reino de la Unión-- de mover sus ahorros a instrumentos financieros menos riesgosos, como aquellos denominados en dólares. Como consecuencia de ello, la moneda mexicana cayó entre el viernes y el lunes 4.6% contra el dólar para incluso llegar a cerrar en su segundo nivel más débil de su historia de 19.9 pesos por dólar el lunes. El martes el tipo de cambio recuperó parte del terreno perdido para ubicarse en 18.81 pesos por dólar. Claro que la decisión que tomarán las autoridades monetarias mexicanas el jueves no es nada fácil ya que cada vez existen también mayores indicios de una desaceleración económica en México, un desempeño negativo podría exacerbar un alza a la tasa de referencia. Tan sólo ayer, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó que las exportaciones mexicanas cayeron de nueva cuenta en mayo en términos ajustados por temporalidad contra el mismo mes de 2015, un reflejo de que la desaceleración económica mundial está dificultando la venta de productos mexicanos en el exterior y frenando con ello las actividades manufactureras del país. La caída de mayo fue la número 16 consecutiva y dejó además al país con su peor déficit en su balanza comercial, en términos desestacionalizados, en al menos 23 años. Además, los ingresos de las empresas minoristas, ajustados por temporalidad, bajaron 1.4% en abril contra marzo, su peor caída en 33 meses. Finalmente, la actividad económica en abril cayó 1.2% en el cuarto mes del año contra el tercero en cifras desestacionalizadas, para registrar su peor desempeño mensual en siete años. Todas estas cifras muestran que la economía mexicana, luego de sorprender al alza en el primer trimestre del año, parece estar experimentando un fuerte freno que incluso podría llevarla, de acuerdo a algunos analistas, a registrar una contracción en el periodo abril-junio contra el primer trimestre. Así, las autoridades monetarias mexicanas tendrán muy probablemente que valorar el impacto negativo que podría tener un alza de tasas en las actividades económicas del país, contra las ventajas que traería esa alza en el tipo de cambio y, en consecuencia, en la formación de precios del país. Claro que para algunos analistas un alza a la tasa de interés de referencia no tendría un impacto sustancial en el desempeño económico del país por lo que creen que sería benéfico el incremento para fortalecer el peso y asegurar que las expectativas inflacionarias no suban. "Es poco probable que un aumento moderado en las tasas perjudicará a la economía de una manera importante", escribió Alberto Ramos, economista del banco de inversión estadounidense, Goldman Sachs, en un reporte a sus clientes. "Mientras que una mayor debilidad en la moneda puede ser desestabilizador en varias dimensiones". La desestabilización podría venir por los mayores costos de componentes y materias primas importados que enfrentarían los productores en México. Esto podría provocar alzas futuras de precios que podrían poner en riesgo la meta inflacionaria del banco central de 3%. De hecho si bien hasta ahora, la inflación general de México no refleja un traspaso de esos mayores costos a precios, hay quienes sí creen que la debilidad del tipo de cambio está ya comenzando a generar presiones inflacionarias que si no se reflejan en el índice general, sí se ven en el índice llamado subyacente, o aquel que elimina los precios volátiles. En la primera quincena de junio, por ejemplo, la inflación general se desaceleró de 2.6 a 2.55%, pero la inflación subyacente subió a 2.98%, o un ritmo de expansión ya muy cercano a la meta anual de Banco de México de 3%. De ahí que para Ramos, la forma de responder de Banco de México a la mayor inflación subyacente sería con un ajuste de tasas antes que una intervención en el mercado cambiario. Para él, con ello las autoridades monetarias anclarían las expectativas inflacionarias y evitarían que éstas se vieran presionadas al alza por una depreciación adicional del peso. Banco de México "parece cada vez más inclinado a una acción monetaria, en lugar de intervenir en el mercado de divisas, incluso si esa estrategia implica pasar por delante de la Reserva Federal", agregó el analista de Goldman en su reporte. Partiendo de esa hipótesis, si el tipo de cambio se mantiene débil y aumenta la volatilidad en los días previos a la reunión del 30 de junio, el banco central presidido por Agustín Carstens podría subir las tasas hasta en 0.5 puntos porcentuales, lo que abonaría a la estabilidad macroeconómica del país, que junto con las reformas estructurales aprobadas, le han servido a México para diferenciarse de otros emergentes, dijeron algunos analistas. "En México se dio una depreciación adicional en la moneda nacional para la que esperamos una respuesta contundente de política monetaria. Anticipamos un alza de al menos 50 puntos base", escribió el director de estrategias de mercado de Finamex, Guillermo Aboumrad, en un reporte a clientes. (Redacción Sentido Común)