Ciudad fronteriza en EEUU se enfrenta a posible tributo a importaciones

jueves 16 de febrero de 2017 13:36 GYT
 

Por Lisa Baertlein y Paul Ingram

NOGALES, EEUU, 16 feb (Reuters) - Por hasta 16 horas al día, tomates, pimientos, pepinos y mangos cultivados en México viajan al norte a través de un punto de control fronterizo en Nogales, Arizona, ayudando a asegurar el abastecimiento anual de productos frescos en Estados Unidos. Esta es una ciudad construida sobre el comercio transfronterizo.

Cada año, unos 300.000 camiones y 75.000 coches de carga con productos por 17.000 millones de dólares pasan por Nogales, según la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos. Economistas estiman que el comercio representa casi uno en tres trabajos en la localidad, desde supervisores de productos hasta operadores de elevadoras que los descargan en centros de distribución.

De muchas maneras, Nogales representa la otra cara de los acuerdos de libre comercio que han golpeado a ciudades industriales del centro del país, donde los puestos de trabajo fueron desplazados y se cerraron fábricas. Las localidades donde la promesa de Donald Trump de terminar con lo que llama competencia injusta llegó más profundamente durante la campaña presidencial.

Ahora en el cargo, Trump considera gravar con un 20 por ciento las importaciones desde México, una de las varias ideas bajo análisis en Washington, y ha prometido renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Más de una decena de a funcionarios de la ciudad, empleadores y trabajadores entrevistados dijeron que un impuesto fronterizo, si se lleva a cabo, podría obstruir el flujo de importaciones desde México. Describieron una cadena de eventos que podría afectar la economía, amenazar trabajos locales y transformarse en aumento de precios para los consumidores.

"El presidente Trump debería analizar bien los efectos de cualquier cosa que haga, porque va a terminar con un problema real", dijo el alcalde de Nogales, John Doyle, quien se sumó a legisladores de Arizona, Nuevo México y Texas para denunciar el impuesto en cartas a legisladores federales.

Alimentos, autos y electrodomésticos cruzan la frontera en ambas direcciones, a veces más de una vez. Los mangos y melones mexicanos se dirigen al norte mientras que las almendras de California y las manzanas del estado de Washington marchan hacia el sur. Autopartes estadounidenses enviadas a fábricas mexicanas son importadas como vehículos terminados.

El Gobierno de Trump dijo a Reuters que cualquier acuerdo sobre impuestos protegerá los intereses estadounidenses.   Continuación...