Alza de 6.000 pct en gasolina venezolana, una pena también para intermediarios

jueves 18 de febrero de 2016 16:52 GYT
 

Por Marianna Parraga

HOUSTON, 18 feb (Reuters) - Los automovilistas en Venezuela, que por largo tiempo disfrutaron de la gasolina más barata del mundo, no son los únicos que probablemente lamentarán la decisión del presidente Nicolás Maduro de subir los precios por primera vez en casi dos décadas.

Firmas incluyendo a la india Reliance, el gigante ruso Lukoil y los operadores Trafigura y Noble Group corren el riesgo de ver reducir su porción en un negocio de 1.000 millones de dólares al año, que consiste en proveer a Venezuela costosos componentes de alto octanaje para mezcla de gasolina que significan un quinto de su consumo local.

Aun siendo miembro de la OPEP, Venezuela depende cada vez más de la importación de productos especializados como alquilato, éter metil terbutílico (MTBE) y reformado para oxigenar y subir el octanaje de la gasolina que produce, que tiende a ser de baja calidad debido a su alto contenido de azufre, olefinas y aromáticos.

Su dependencia se ha hecho mayor desde 2012 debido a una caída en la producción de componentes tras una explosión que afectó a su mayor refinería, Amuay, además del creciente consumo de gasolina premium de 95 octanos, cuyo precio -diluido por una inflación sin freno- dejó de ser difícil de costear con respecto a la de 91 octanos.

El miércoles Maduro puso fin a casi 20 años de congelación de precios al anunciar pronunciadas alzas en las estaciones de servicio destinadas a costear la elevada factura de los componentes importados, que el país a duras penas puede pagar en medio del colapso de los precios del crudo, que está golpeando su economía al reducir los ingresos por exportaciones.

ELECCIÓN DE COMBUSTIBLE

El mayor impacto de las medidas para el mercado interno de combustibles probablemente radicará en un cambio en el patrón de consumo de gasolinas en Venezuela, no en el uso del transporte.   Continuación...