Keiko Fujimori promete unificar Perú, pero la sombra de su padre aún la acecha

viernes 4 de marzo de 2016 16:50 GYT
 

Por Mitra Taj

HUANCAVELICA, Perú, 4 mar (Reuters) - Keiko Fujimori afronta la etapa final de la campaña con la que busca llegar a la presidencia de Perú apelando a la unificación del país, dividido por más de 15 años después de que su padre abandonara el poder, aunque sin desentenderse del todo de las raíces del "fujimorismo".

Encarcelado en una prisión en la periferia de Lima desde hace casi una década, el ex presidente Alberto Fujimori, de 77 años, es una de las figuras más divisivas del país, lo que podría echar por tierra, otra vez, las esperanzas de su hija.

Muchos peruanos todavía lo veneran porque aplastó al grupo rebelde Sendero Luminoso y reactivó una economía que estaba en ruinas, pero es odiado por otros por la corrupción y abusos de derechos humanos que se cometieron en su Gobierno.

Conocida en Perú simplemente como Keiko, la hija de 40 años del ex líder promete mano dura contra la delincuencia e impulsar la economía del país minero, golpeado por la caída global de los precios de las materias primas.

Keiko planea usar un fondo contingente del gobierno de casi 8.000 millones de dólares para financiar lo que denomina un "shock" del gasto en infraestructura. También promete descuentos tributarios a empresas que capaciten y contraten a jóvenes.

Keiko usa el estilo populista de su padre, que le ha dado un fuerte apoyo en los sectores pobres, pero ha suavizado su acérrima defensa de la década de gobierno de Fujimori para no perder la segunda vuelta como en el 2011, cuando tardó en desvincularse de lo hecho por su progenitor.

La candidata de centroderecha promete unificar al Perú, donde uno de cada cinco peruanos vive en la pobreza. "Nosotros queremos trabajar por las poblaciones que se sienten olvidadas ante la indiferencia del Estado", dijo Fujimori a Reuters en un descanso de su campaña en la región andina de Huancavelica.

De cara a la elección del 10 de abril, Keiko ha gozado de un apoyo constante de entre el 30 y 35 por ciento de los votantes, según encuestas, casi el doble que su más cercano rival.   Continuación...