Ex presidente peruano Fujimori, trasladado a una clínica por mareos

miércoles 30 de marzo de 2016 16:28 GYT
 

LIMA, 30 mar (Reuters) - El encarcelado ex presidente peruano Alberto Fujimori fue trasladado de emergencia el miércoles a una clínica de Lima tras presentar mareos y perdida de fuerza en sus piernas, pero su estado no es grave, dijo su médico de cabecera.

Fujimori, de 77 años, cumple una condena de 25 años de prisión por cargos de corrupción y violación de derechos humanos durante su Gobierno entre 1990 y el 2000.

Su hija mayor Keiko Fujimori es, según las encuestas, la candidata favorita para ganar la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 10 de abril.

"Esta mañana (tuvo) un cuadro vertiginoso, con una pérdida de fuerza en ambas piernas. Ha sido evaluado por los neurólogos", dijo a Reuters el médico Alejandro Aguinaga, quien también es legislador del partido de la candidata presidencial.

El ex mandatario, hijo de inmigrantes japoneses, ingresó a la clínica La Luz para una resonancia magnética y se espera los resultados para iniciar un tratamiento y superar la situación, agregó el médico.

"No lo veo un cuadro como grave, se ha tomado las precauciones de traerlo (al centro de salud) al instante por los médicos del instituto penitenciario", dijo Aguinaga.

Este es el segundo ingreso de Fujimori a una clínica en lo que va del año. En enero el ex mandatario fue trasladado por un problema gastrointestinal y una herida recurrente en la lengua.

Fujimori, que sufre hipertensión arterial, ha sido operado hasta en cinco ocasiones en la lengua por lesiones cancerígenas y también de una catarata en uno de sus ojos.

La simpatía que aún goza el ex presidente podría ayudar a suavizar el rechazo que ha surgido contra la candidata Fujimori, luego que una junta electoral rechazó acusaciones de que violó una ley que prohíbe regalar dinero durante la campaña.

Imágenes de televisión mostraron a Fujimori sonriendo al llegar en silla de ruedas a la clínica. Tras alzar la mano derecha para saludar a sus seguidores algunos corearon "Chino!, Chino!, Chino!", su apodo. (Reporte de Mitra Taj y Marco Aquino; Editado por Javier López de Lérida)