En los pasillos del poder de Brasil, el ambiente se vuelve contra Rousseff

jueves 14 de abril de 2016 14:16 GYT
 

Por Alonso Soto

BRASILIA, 14 abr (Reuters) - El destino de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en una votación sobre un juicio político que se celebrará el domingo en el Congreso, se está decidiendo en acuerdos forjados en comidas celebradas tras cristales de espejo en hoteles de lujo de Brasilia, donde la corriente se ha vuelto de forma decisiva en su contra.

La supervivencia de Rousseff depende de que convenza al menguante número de legisladores indecisos que está siendo también cortejado por el hombre que ocuparía el cargo si es depuesta, el vicepresidente Michel Temer.

Las frenéticas negociaciones de ambas partes se están celebrando no solo en sus oficinas y en residencias oficiales, sino también en las cafeterías y pasillos del Congreso, así como en restaurantes de la futurista capital.

En el lujoso hotel Royal Tulip -un edificio rojo con forma de herradura y suelos de mármol que es la segunda casa de la élite política en Brasilia-, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha establecido un campamento con el objetivo de salvar a Rousseff, su protegida y sucesora.

La mandataria se enfrenta a un posible juicio político acusada de saltarse las leyes presupuestarias para apoyar su reelección en 2014 y su posición se ha visto debilitada por una profunda recesión y un gigantesco escándalo de corrupción en torno a la compañía estatal Petrobras.

Ex guerrillera y primera presidenta del país, Rousseff niega haber cometido ilegalidades y calificó el proceso como un "golpe" para echar del poder a su Partido de los Trabajadores (PT), que ha ganado cuatro elecciones presidenciales seguidas.

La situación sigue abierta, indicaron legisladores, pero hay una sensación creciente de que ni siquiera las reconocidas habilidades negociadoras de Lula -que le ayudaron a escalar de líder sindical a convertirse en el primer presidente brasileño de clase obrera- podrán asegurar el tercio de votos necesarios para salvar a Rousseff en la Cámara baja del Congreso.

"Lula es un negociador superior, pero es demasiado tarde", dijo un veterano senador del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) del vicepresidente Temer. "Estos partidos menores (...) quieren estar en el lado ganador".   Continuación...