ArcelorMittal es más optimista sobre el mercado del acero, incluida China

viernes 6 de mayo de 2016 03:56 GYT
 

BRUSELAS, 6 mayo (Reuters) - ArcelorMittal, el mayor productor mundial de acero, dijo que era un poco más optimista sobre el mercado de esa materia prima, con una leve mejora en las previsiones para China, aunque mantuvo sin cambios su propio pronóstico de resultados para el 2016.

Aunque ArcelorMittal no tiene una gran exposición a China, el consumidor de acero del mundo es un importante barómetro de la economía global, y el aumento de las exportaciones en un debilitado mercado chino tiene impacto en los precios del metal en todo el mundo.

El presidente ejecutivo de la firma, Lakshmi Mittal, dijo en un comunicado que el complicado entorno operativo de la segunda mitad del 2015 persistió en el primer trimestre de este año.

"Desde entonces hemos visto una recuperación en los diferenciales en nuestros principales mercados a niveles más sostenibles, lo que esperamos que produzca unos mejores resultados en los próximos trimestres", dijo, añadiendo que el mercado necesita ser cauto dada la amenaza de las importaciones baratas procedentes de China.

ArcelorMittal reiteró su objetivo de una ganancia de su negocio principal superior a los 4.500 millones de dólares en el 2016. El grupo dijo que un mercado mejorado del acero implicaría una mayor necesidad de capital circulante para el 2016, pero que aún tendría flujo de caja positivo a finales de año.

ArcelorMittal se unió a otras empresas al ser menos optimista sobre la economía de Brasil, pronosticando un descenso del 12 por ciento en la demanda de acero en ese país frente al descenso del 6-7 por ciento previsto anteriormente.

Para todo el grupo, las ganancias consolidadas antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización -EBITDA- bajaron un tercio a 927 millones de dólares en el primer trimestre, por encima de los 919 millones de dólares que esperaban en promedio 11 analistas en un sondeo de Reuters. (Información de Robert-Jan Bartunek; editado por Philip Blenkinsop. Traducido por la Redacción de Madrid; editado por Carlos Aliaga vía Mesa Santiago)