ANÁLISIS-Negativa de Temer a renunciar podría sumir de nuevo a Brasil en parálisis política

sábado 20 de mayo de 2017 18:43 GYT
 

Por Alonso Soto y Anthony Boadle

BRASILIA, 20 mayo (Reuters) - La negativa del presidente de Brasil, Michel Temer, a renunciar por una investigación sobre corrupción del Supremo Tribunal Federal lo pone en el camino de una lucha encarnizada por la supervivencia que podría estancar reformas, espantar a inversores y arruinar la recuperación de la mayor economía de Latinoamérica.

Expertos legales y algunos aliados políticos de Temer dijeron que su decisión de rechazar las acusaciones de corrupción podría prolongar la crisis política por meses. Esto podría frenar la aprobación en el Congreso de medidas necesarias para sacar a Brasil de la peor recesión en su historia, incluyendo leyes que reducir la regulación del sector laboral y elevar la edad de jubilación.

La posibilidad de que Brasil vuelva a caer en la parálisis, apenas un año después de la destitución en un juicio político de la exmandataria Dilma Rousseff, provocó que el índice Bovespa de Sao Paulo se hundiera casi 9 por ciento el jueves, su mayor declive diario desde la crisis financiera del 2008.

Los detalles de un acuerdo de delación compensada con ejecutivos de la procesadora de carne JBS, revelados el viernes, indicaron que Temer ha sido acusado de intentar obstruir una vasta investigación sobre corrupción y de recibir 4,6 millones de dólares en sobornos, una cifra impactante incluso para los brasileños habituados a oir por tres años los detalles de numerosas pesquisas.

EL PROSPECTO DE UN LÍDER AISLADO

En un discurso el sábado en el que se mostró desafiante, Temer dijo que la grabación hecha en secreto por el presidente de JBS, Joesley Batista, había sido editada deliberadamente para incriminarlo. El presidente dijo que pidió al Supremo Tribunal que suspendiera la investigación hasta que sea posible verificar la legitimidad del audio.

"Brasil no será descarrilado. Seguiré liderando el Gobierno", dijo Temer desde el podio del palacio presidencial, al denunciar a Batista como un "criminal" que huyó a Nueva York antes de que estallara a tormenta política que finalmente le llevó a su acuerdo de delación compensada. Batista no estuvo disponible para emitir comentarios.   Continuación...