Iglesia Católica Colombia retoma contactos con FARC por rehenes
BOGOTA (Reuters) - La Iglesia Católica retomó los contactos con la guerrilla de Colombia para que autorice una visita de la Cruz Roja a 44 secuestrados en la selva y para que acepte negociar un acuerdo sobre rehenes con el Gobierno en una zona especial, anunció el miércoles un jerarca.
La Iglesia siempre ha servido de puente entre el Gobierno y las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) para buscar diálogos y negociaciones que permitan poner fin al violento conflicto interno de más de cuatro décadas.
"Hemos tomado contacto con ellos (las FARC) y todo lo demás lo estamos llevando adelante en una discreción que es fundamental en estos casos. Estamos trabajando con mucho entusiasmo, con mucho intereses," dijo a periodistas el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Augusto Castro.
El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, aceptó en diciembre una propuesta de la Iglesia para que su comisionado de paz se reúna con representantes de las FARC en una zona de encuentro y negocien un acuerdo que permita la liberación de 44 rehenes por motivos políticos, incluida la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.
Esa guerrilla, que cuenta con unos 17.000 combatientes y dice luchar por imponer un sistema socialista, busca con el acuerdo la excarcelación de 500 de sus combatientes confinados en las cárceles del Estado.
Después de que liberaron a las políticas Clara Rojas y Consuelo González, las FARC rechazaron la oferta de una zona de encuentro e insistieron en la necesidad de que el Gobierno retire el Ejército y la Policía de una región montañosa de 780 kilómetros cuadrados, una extensión similar a la ciudad de Nueva York.
Pero Uribe, quien con el apoyo de Estados Unidos lidera una agresiva ofensiva contra las FARC, se niega a desmilitarizar la zona con el argumento de que buscan sacar provecho de una región estratégica para el tráfico de drogas y de armas, y ofrece para la negociación 150 kilómetros cuadrados en los que no haya población civil ni cuarteles de las Fuerzas Armadas.
Las posiciones inflexibles de las partes han impedido llegar a un acuerdo para poner al drama de los rehenes, algunos de los que completaron 10 años cautivos en medio de la selva.
Además de los 44 rehenes que las FARC buscan intercambiar, mantienen a unas 750 personas secuestradas por motivos económicos. Continuación...

