Las aymaras de Bolivia saben de moda, lujo y danza
Por Ana María Fabbri
LA PAZ (Reuters) - Las empinadas y zigzagueantes calles de La Paz sirvieron el sábado como pasarela para millares de mujeres aymaras que exhibieron colores y ritmo en la Entrada del Gran Poder, el mayor desfile folclórico de la capital política de Bolivia.
Con tantas ganas de diversión como bendiciones de la Iglesia Católica, las cholas o mujeres de pueblo destacaron entre los más de 50.000 bailarines devotos del Señor Jesús del Gran Poder, en un espectáculo de más de 12 horas por cinco kilómetros, desde humildes barrios marginales hasta el centro paceño.
"Desde que Evo Morales está en el Palacio de Gobierno, el orgullo por lo propio del país cobra brillo, especialmente en esta fiesta," dijo Martha Díez, diseñadora de uno de los talleres más "chic" de mantas y enormes polleras plisadas que lucen las bailarinas.
Morales, un aymara, es el primer presidente indígena del país y fue trompetista de una banda folclórica hace tres décadas, cuando los grandes desfiles autóctonos se adueñaron de las principales ciudades bolivianas y comenzaron a ganar adeptos entre las clases media y alta.
Las polleras del festejo del Gran Poder son básicamente iguales que las que las sacrificadas mujeres aymaras visten cotidianamente en sus hogares, sus puestos callejeros de venta o incluso en sitios de trabajo pesado como la construcción.
La diferencia está en los colores, los estampados y la textura de las telas.
"Nos hemos hecho famosas por la calidad de tela que vendemos, algo exclusivo, sobrepuesto, canutillos, lentejuelas. Normalmente mi hermana viaja a traer los cortes de tela hasta Corea," dijo Díez.
Su negocio luce prosperidad, al igual que los centenares de otros talleres que apenas alcanzan a atender la creciente demanda de polleras y mantas para cholas y de una gran variedad de disfraces para los demás bailarines. Continuación...

