Desertan 16 guerrilleros en Colombia tras drogar a comandantes

martes 24 de febrero de 2009 12:24 GYT
 

BOGOTA (Reuters) - Un grupo de 16 guerrilleros, incluida una menor de edad, desertó el martes de un campamento rebelde en el sur de Colombia luego de que drogaron a sus comandantes con una planta e inutilizaron sus armas, revelaron el martes autoridades.

Los rebeldes, pertenecientes al Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda mayor guerrilla del país, se entregaron a militares que realizaban operativos en el municipio de Barbacoas, en el sureño departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador.

El plan fue organizado por una guerrillera y su compañero sentimental, quienes utilizaron una planta conocida como "Dormilona" para provocar un sueño profundo entre los guerrilleros.

"Esa yerba se da en la selva y la untamos en el sitio donde dormían los comandantes para dejarlos profundos durante cerca de ocho horas, para poder tomarles un buen tiempo de ventaja", explicó la guerrillera que lideró la fuga, en declaraciones a la radio local Caracol.

La rebelde tomó la decisión de fugarse luego de que tiempo atrás los comandantes del ELN ordenaron el asesinato de su primer esposo y el secuestro de su hija para evitar su deserción.

"Ella, al observar eso, comenzó en su mente a pensar la salida de ese infierno, de esa actividad criminal", dijo el general Justo Eliseo Peña, comandante de la Tercera División del Ejército, quien precisó que la hija de la guerrillera, de cuatro años, se quedó en el campamento rebelde.

La deserción de guerrilleros ha crecido en los últimos años por la fuerte presión militar ejercida dentro de la política de seguridad democrática del presidente Alvaro Uribe, que ha aumentado la capacidad del Ejército con el apoyo de Estados Unidos.

Los rebeldes también han estado estimulados por la oferta del Gobierno de dar beneficios a quienes se entreguen o huyan con secuestrados.

Desde el 2002 unas 16.694 personas han desertado de las guerrillas y grupos paramilitares colombianos y se han acogido a programas del Gobierno, que incluyen beneficios jurídicos, subsidios, acceso a educación, salud y capacitación laboral.

A pesar de ello, un número similar de combatientes aún queda activo en el país, enfrentando a las fuerzas de seguridad del Estado en un conflicto interno armado que cumple cuatro décadas y deja miles de muertos al año, la mayoría civiles.

(Reporte de Nelson Bocanegra. Editado por Silene Ramírez)