Ciudad de México baja su caótico ritmo mientras influenza avanza
Por Anahí Rama
MEXICO DF (Reuters) - La populosa Ciudad de México, una de las mayores urbes del mundo, funcionaba a media máquina el martes mientras un virus de influenza porcina se propagaba, obligando cerrar puestos de populares tacos y a muchos quedarse en casa para cuidar a sus hijos ante el cierre de escuelas.
Muchas empresas ordenaron a sus empleados trabajar desde sus casas y oficinas públicas de la ciudad directamente suspendieron actividades para evitar contagios.
"Muy pocas veces he visto la ciudad así, no hay gente", dijo José Luis Hernández, un anciano lustrador de zapatos que esperaba clientes mientras escuchaba un bolero en la radio.
"Sólo recuerdo como algo parecido lo del 85 (el fatídico sismo) pero eso fue rápido, mientras que ahora no se sabe cuándo acabará esto", agregó.
La epidemia de una nueva cepa de influenza -mezcla de varios virus de porcinos, aviarios y humanos- habría dejado 149 muertos en México, la mayoría en la capital, donde viven cerca de 20 millones de habitantes en su área metropolitana.
Por la mañana, cuando normalmente salen de las estaciones del metro racimos apresurados de gente rumbo a sus trabajos, sólo una o dos personas con mascarillas emergían de la estación del Zócalo, la principal plaza pública en el centro histórico.
"Sigo usando el metro porque no tengo más remedio, pero sí da mucho miedo el contagio. Si esto se pone más crítico, deberían cerrarlo", dijo Eloísa Salazar, una empleada administrativa de 39 años.
Autoridades de varias de las delegaciones en las que se divide la ciudad ordenaron el cierre de cientos de restaurantes y puestos callejeros donde se venden los famosos tacos o frutas. Y los pocos que funcionaban casi no tenían ventas. Continuación...

