OEA intenta zanjar crisis política en Honduras
Por Anahí Rama y Gustavo Palencia
TEGUCIGALPA (Reuters) - El jefe de la OEA llegó el viernes a Honduras en un intento por zanjar la crisis política que derivó en el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, mientras miles de personas salieron a las calles para manifestarse a favor y en contra del depuesto mandatario.
A pesar de las órdenes de arresto en su contra, el depuesto mandatario planea regresar el domingo a Tegucigalpa, de donde fue sacado una semana antes a punta de rifle por militares y llevado a Costa Rica.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, acompañará a Zelaya en su retorno partiendo desde Washington, donde el sábado una asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA) podría decidir la suspensión del país centroamericano, tal como ocurrió con Cuba en 1962.
Junto a Fernández y Zelaya viajarían el secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, y el presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D'Escoto. Podría viajar también el presidente de Paraguay, Fernando Lugo.
El acercamiento de Zelaya, un empresario agrícola liberal, al presidente izquierdista de Venezuela, Hugo Chávez, provocó crecientes tensiones desde el año pasado en Honduras que derivaron en la actual crisis cuando el mandatario quiso realizar una consulta para abrir paso a la reelección.
La consulta, que iba a realizarse el día que fue derrocado Zelaya, había sido prohibida por un juez.
No parecen existir grandes posibilidades de que con su visita Insulza pueda destrabar la situación y que el Gobierno interino de Roberto Micheletti, que tomó el poder tras el golpe de Estado, ceda en permitir el regreso de Zelaya.
Insulza se entrevistó con miembros de la Corte Suprema de Justicia, con autoridades de la Iglesia Católica y con el embajador de Estados Unidos y diplomáticos de otros países, pero no ha hecho declaraciones públicas. Continuación...

