Confusión en Argentina sobre magnitud epidemia gripe
Por Damián Wroclavsky
BUENOS AIRES (Reuters) - La violenta expansión de la gripe H1N1 en Argentina trajo consigo un rápido aumento de las muertes, forzó la salida de una ministra y detuvo el flujo de información pública, instalando una densa ola de desconcierto en la población acerca de la real magnitud de la epidemia.
Mientras la Casa Rosada lanza nuevas medidas sanitarias e intenta retomar el control de la situación, la Organización Panamericana de la Salud envió una reprimenda al país por celebrar una elección nacional en pleno brote del virus, una combinación que el organismo consideró "no recomendable".
Además de costarle al oficialismo una dura derrota, los comicios del domingo último coincidieron con la desinformación sobre los números de la pandemia, que alimentó la desconfianza de una población que ya no cree en las estadísticas públicas.
Poco antes de la votación dejó de publicarse el reporte diario con la cantidad de infectados y fallecidos, y 24 horas después de cerrado el acto electoral la entonces ministra de Salud dejó su cargo intempestivamente en el momento de mayor propagación de la gripe, en pleno invierno austral.
"La mejor medida para evitar el desconcierto de la población, si es que lo hay, es informar", dijo a Reuters Eduardo López, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica.
"Tanto los expertos, como los políticos, como el periodismo, deben tratar de informar en tiempo y en forma sobre un proceso tan dinámico y tan difícil como es una epidemia", añadió.
Mientras el país trepaba al tercer lugar mundial en cantidad de muertes, la confusión también aumentaba.
El Gobierno instruyó a la población para evitar contagios durante las polémicas elecciones, con consejos como evitar saludar a las autoridades electorales luego de votar. Pero la propia presidenta Cristina Fernández besó una por una a todas las que estaban en la mesa de la escuela donde sufragó. Continuación...

