Base chilena de datos ADN da esperanza a familias desaparecidos
Por Aaron Nelsen
SANTIAGO (Reuters) - Silvia Muñoz ha buscado por décadas los restos de su padre, un líder sindical ejecutado durante la dictadura del general Augusto Pinochet. 36 años después, ella espera que su ADN le ayude a resolver el misterio.
Muñoz junto a cientos de personas han dado muestras de sangre para una base gubernamental de datos de ADN, en un último intento por identificar a sus seres queridos que desaparecieron bajo el mando de Pinochet.
"Todavía tengo mis dudas", dijo Muñoz, "pero espero vivir la experiencia de una respuesta definitiva", agregó.
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, quien también fue una víctima de las torturas durante la dictadura entre los años 1973 a 1990, ha lanzado una campaña a nivel nacional para alentar a los miembros de las familias de víctimas cuyos cuerpos permanecen sin identificar para que contribuyan con la base de datos de ADN.
De acuerdo al Gobierno, 3.195 personas murieron o fueron "desaparecidas" durante la dictadura de Pinochet. Del total, 1.183 personas todavía figuran como desaparecidas, dejando a muchos familiares de las víctimas esperando justicia.
En agosto, tribunales chilenos emitieron órdenes de arresto a 129 personas acusadas de ayudar a Pinochet a reprimir a sus opositores. Además, para fines de este año, está prevista la apertura de un Museo de la memoria y los Derechos Humanos para honrar a las víctimas de la dictadura.
Intentos previos de usar ADN para ubicar los restos no han sido exitosos. Expertos forenses del Gobierno han identificado de forma errónea al menos 48 cuerpos enterrados en tumbas sin nombre en el Cementerio General de Santiago.
El error desató fuertes reacciones adversas y protestas de grupos que representan a las familias de los desaparecidos. Continuación...

