REENVIO-ACTUALIZA 7-Crisis Honduras crece, peligra pacto
Por Mario Naranjo y Gustavo Palencia
TEGUCIGALPA (Reuters) - El Gobierno de facto y el depuesto presidente Manuel Zelaya insistían el jueves en liderar el gobierno de unidad de Honduras, lo que colocaba al borde del abismo al pacto que firmaron la semana pasada para poner fin a una crisis política desatada en junio último.
Tras meses de negociaciones para volver al poder con el apoyo de la comunidad internacional, Zelaya acordó la semana pasada con el Gobierno de facto formar un gobierno de unidad nacional y que el Congreso decidiera si el depuesto mandatario debe retornar a la presidencia del país.
Zelaya fue derrocado el 28 de junio y expulsado de Honduras a punta de pistola por militares. Tras el golpe, un Gobierno de facto encabezado por Micheletti fue designado por el Congreso, agudizando la peor crisis política de Centroamérica en dos décadas y dividiendo al país.
Según al cronograma acordado por negociadores de Zelaya y del Gobierno de facto, el jueves debía conformarse un gobierno de unidad.
El depuesto líder aseguraba que primero debía ser restituido antes de que se designara a los funcionarios que lo acompañarán en este proceso de reconciliación, ya que "no puede haber un Gobierno sin presidente".
En un intento por lograr la restitución de su líder, un grupo de diputados zelayistas buscó formar una mayoría simple y llamar a una sesión para votar por la suerte del magnate maderero, pero su iniciativa naufragó y apenas consiguieron la adhesión de 41 de los 128 legisladores.
El Gobierno de facto reunió al gabinete y pidió las renuncias a los ministros para que sus cargos sean ocupados por el gobierno de unidad, conducido por Micheletti.
En una conferencia de prensa, el ministro secretario del Gobierno de facto, Rafael Pineda, dijo que la masiva dimisión buscaba dejar sin obstáculos el cumplimiento del pacto y pidió "una disposición de igual naturaleza" de parte de Zelaya. Continuación...

