TESTIGO-Sólo Dios sabe qué pasará, dice hondureño Zelaya

sábado 7 de noviembre de 2009 08:38 GYT
 

Edgard Garrido, de 33 años, ha trabajado para Reuters por dos años y medio como fotógrafo en Chile y Honduras. De nacionalidad chilena, está casado y tienen un hijo de 18 meses. Edgard estuvo refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa con el depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya por un mes y medio. Esta historia cuenta los momentos antes de que Edgard abandonara el viernes la sede diplomática para reencontrarse con su familia.

Por Edgard Garrido

TEGUCIGALPA (Reuters) - Sentado en uno de los salones de la embajada de Brasil en la capital de Honduras, donde se refugia desde que entró clandestinamente a su país a fines de septiembre, el depuesto presidente Manuel Zelaya no disimula la derrota en su rostro.

Cerca del mediodía del viernes los colaboradores del empresario maderero escuchan atentos sus palabras como si fuera un sacerdote con su grey.

Nada muy elocuente sale esta vez de sus labios, acostumbrados a borbotones de retórica. El fracaso del acuerdo firmado con el Gobierno de facto que lo sucedió tras el golpe de Estado de junio quemó el último as en su manga.

Con el pacto, que establecía que el Congreso debía decidir si Zelaya era restituido en el poder y proponía la creación de un gobierno de unidad nacional, Zelaya apostaba a volver a la silla presidencial y terminar en enero su accidentado mandato.

Pero el Congreso no ha convocado a sesiones para votar su restitución y espera las opiniones no vinculantes de la Corte Suprema y de la fiscalía sobre el caso.

Su archienemigo desde antes del Golpe, el presidente de facto Roberto Micheletti, anunció el jueves por la noche que designó un gobierno de coalición, salvo que no incluye a gente de Zelaya.

El derrocado líder exigía se votara su restitución antes de designar un gabinete. Sin dejarle mucha salida, Zelaya rompió el viernes por la madrugada con el acuerdo.  Continuación...