ANALISIS-No habrá victoria fácil contra narco para mexicano Peña
Por Pablo Garibian y Ioan Grillo
MEXICO DF (Reuters) - Dos días después de que Enrique Peña Nieto celebró su triunfo en las elecciones de México, un coche bomba mató a dos policías, sicarios abrieron fuego en un velorio y un choque entre cárteles rivales dejó 10 muertos en el estado que él solía gobernar.
Fue un crudo recordatorio del frío escenario que espera al nuevo mandatario en la lucha contra el narcotráfico, que le costó la derrota en los comicios al partido de Gobierno y que para muchos expertos ya está demasiado extendido como para iniciar un cambio profundo de estrategia.
Las presiones vienen de varios frentes. Peña Nieto tiene que convencer a su socio Estados Unidos de que atacará con decisión el problema, deberá atender las demandas de la sociedad mexicana para frenar la violencia y hasta limpiar las manchas sobre ex gobernadores de su partido por supuestos lazos con el narco.
El mandatario electo planea retocar la estrategia de seguridad, con el acento puesto en frenar la onda expansiva de la guerra contra las drogas que afecta a los ciudadanos: los homicidios, los secuestros y las extorsiones.
Pero su propuesta ha despertado preocupaciones de que deje de perseguir a los capos de los cárteles o incluso haga la vista gorda sobre el narcotráfico si las bandas reducen su violencia en las calles.
"Hay acciones impulsadas por este gobierno en materia de seguridad que deben mantenerse (...) y sin duda ajustar la estrategia para lograr el objetivo de reducir la violencia que es el tema central en lo que me propongo hacer en material de seguridad", dijo el presidente electo en su primera rueda de prensa después de las elecciones del domingo.
Poco después de asumir el poder en el 2006, el presidente Felipe Calderón lanzó una cruzada para eliminar las cabezas de los cárteles y envió a las callaes a decenas de miles de soldados, subió el gasto en seguridad y aprobó una reforma judicial.
A pesar de todo, el país quedó atrapado en una espiral de violencia sin control que durante su mandato ya se cobró más de 55.000 vidas, dejó poblaciones fronterizas semi desiertas y despertó una lluvia de pedidos para que cambie de estrategia. Continuación...

