Chile prohíbe importación de carne bovina brasileña por temor a "vaca loca"

miércoles 2 de enero de 2013 16:58 GYT
 

BRASILIA (Reuters) - Chile suspendió sus importaciones de carne bovina brasileña a raíz de un atípico caso de vaca loca confirmado el mes pasado, elevando a seis el número de naciones que interrumpieron sus compras, dijo el miércoles la secretaria de Comercio Exterior De Brasil.

Tatiana Prazeres dijo a periodistas que Brasil, el mayor productor de carne bovina del mundo, podría recurrir ante la Organización Mundial del Comercio contra la prohibición de las importaciones.

"No hay fundamentos para estas decisiones en parámetros de salud y el Gobierno está analizando qué medidas serán tomadas", dijo. "Las acciones ante la OMC están en nuestro radar", agregó.

Chile es el mayor importador de carne bovina brasileña en suspender sus compras. El país importó 62.600 toneladas de carne bovina brasileña en los 11 primeros meses del 2012, según cifras del Ministerio de Agricultura.

China, Japón, Sudáfrica, Arabia Saudita y Jordania también prohibieron la importación de carne bovina brasileña después que la Organización Mundial de Salud Animal reportara que una vaca murió en el 2010 víctima de una forma atípica de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o enfermedad de la vaca loca.

La vaca de 13 años y alimentada con hierbas nunca desarrolló EEB, pero análisis detectaron en el animal la proteína que causa la enfermedad.

Aunque la Organización Mundial de Sanidad Animal confirmó el diagnóstico de una forma atípica de BSE, mantuvo el estatus de Brasil como un productor de carne bovina con riesgo despreciable de la enfermedad de la vaca loca.

Funcionarios del la Secretaria de Salud Animal y Vegetal del Ministerio de Agricultura dijeron el 21 de diciembre que Brasil daría plazo hasta marzo antes de emprender acciones en la OMC.

Brasil intenta diferenciar la "EEB atípica", causada por una mutación genética aleatoria más común entre el ganado viejo, de casos de EEB registrados en las décadas de 1980 y 1990 en Gran Bretaña y otras partes de Europa donde el ganado era alimentado con restos animales.

(Reporte de Tiago Pariz, escrito por Caroline Stauffer, Editado por Juan Lagorio)