Déficit cuenta corriente de Brasil se amplía récord en diciembre

miércoles 23 de enero de 2013 12:05 GYT
 

Por Tiago Pariz y Alonso Soto

BRASILIA (Reuters) - El déficit de cuenta corriente de Brasil se amplió a un récord en diciembre y apenas bajará en enero, según cifras del banco central que mostraron que una débil demanda por materias primas erosionó el superávit comercial.

Brasil tuvo un déficit de cuenta corriente de 8.413 millones de dólares en diciembre, el mayor al menos desde 1980. Estuvo además por encima de los 6.500 millones de dólares que esperaba el mercado según la mediana de las previsiones de 15 analistas consultados por Reuters.

Una aceleración de las importaciones y más repatriaciones de ganancias corporativas harán que el cuadro se repita este mes y el déficit de cuenta corriente sería de 8.300 millones de dólares, dijo Tulio Maciel, el jefe de investigaciones económicas del banco central.

El creciente desequilibrio de la balanza de pagos suscita la interrogante de si Brasil podrá seguir cubriendo el déficit con la inversión extranjera directa, cuyo crecimiento se ha estancado desde fines de 2010.

INVERSION EXTRANJERA

La inversión extranjera directa (IED) en Brasil cubrió cómodamente el déficit de cuenta corriente del país en el 2012, pero no ha lo ha hecho en meses recientes.

La IED de Brasil sumó 5.358 millones de dólares en diciembre y probablemente baje a 4.500 millones de dólares en enero, dijo Maciel.

La última vez que la inversión extranjera no alcanzó a cubrir el déficit anual de cuenta corriente fue en el 2001, en medio de reformas estructurales y un amplio racionamiento de energía. Sin embargo, Brasil dispone de más de 378.000 millones de reservas que pueden financiar su balanza de pagos.   Continuación...

 
Imagen de archivo de un estibador junto a una serie de contenedores en el puerto de Santos, Brasil, sep 20 2012. El déficit de cuenta corriente de Brasil se amplió a un récord en diciembre y apenas bajará en enero, según cifras del banco central que mostraron que una débil demanda por materias primas erosionó el superávit comercial. REUTERS/Nacho Doce