Agricultores argentinos sembrarán aún más soja y menos maíz en 2013/14

lunes 29 de abril de 2013 12:17 GYT
 

BUENOS AIRES (Reuters) - Los productores agrícolas de Argentina podrían obtener una cosecha récord de soja en el ciclo 2013/14 de la mano de una expansión del área de siembra de la oleaginosa, un cultivo más rentable y que demanda una menor inversión que el maíz, su principal competidor en el país.

Argentina es el principal exportador global de aceite y harina derivados de la soja y el tercero de la oleaginosa en grano y su siembra se inicia en septiembre, semanas después que la del maíz.

La vasta penetración de la soja en Argentina durante los últimos 15 años ha asegurado al sector agrícola un vigor envidiado por otras áreas de la economía, pero muchos advierten que una 'sojización' extrema es negativa para la fertilidad de los suelos en el largo plazo.

Sin embargo, las restricciones que el Gobierno aplica a las exportaciones de maíz -con el argumento de garantizar el suministro doméstico de alimentos a precios razonables- desalientan desde hace años la siembra del cereal, ya que los productores prefieren otros cultivos cuya comercialización esté menos regulada, como la soja.

"Lo más probable es que (en 2013/14) sigan expandiendo el área de soja, en detrimento del maíz, y que se superen los 20 millones de hectáreas en soja", estimó Gustavo López, director de la consultora local Agritrend.

La superficie superaría al récord de 19,12 millones de hectáreas alcanzado en el presente ciclo 2012/13, cuya recolección está en marcha.

La campaña actual fue golpeada por una extensa falta de agua en el inicio del año, cuando la soja atravesaba un período clave de desarrollo, lo que generó pérdidas de rendimientos del cultivo. El Gobierno estima que la producción será de 51,3 millones de toneladas.

Pero, para la temporada 2013/14, para la que expertos climáticos coinciden en que se verían condiciones favorables, todo apunta a que se superará el récord de 52,7 millones de toneladas alcanzado en el ciclo 2009/10.

"Ponele que este año tengas un poco más de área (de soja) y que el rinde no sea extraordinario, 55 millones (de toneladas) se pueden asegurar casi con certeza. Si fuera un año excepcional, podés llegar a tener 58 millones", afirmó López.

Si bien los agricultores argentinos se quejan desde hace años del impuesto del 35 por ciento que deben pagar por sus exportaciones de soja, las perspectivas de precios internacionales de la oleaginosa delinean un escenario más atractivo que el del maíz.

Y en momentos en que la economía argentina empieza a mostrar signos de desaceleración tras años de crecimiento sostenido, y con una elevada inflación que amenaza con corroer los márgenes de ganancia, muchos productores buscarán la seguridad.

"La soja demanda una baja inversión, comparativamente, y en escenarios de alta incertidumbre es un cultivo que tiende a intensificarse", dijo Fernando Botta, analista de la consultora Agrobrokers.

En Argentina, la implantación de maíz cuesta alrededor de 490 dólares por hectárea, frente a 320 dólares en el caso de la soja. La diferencia de precios responde a que el maíz demanda una mayor fertilización y su semilla es más cara que la de soja.

GRANO BARATO

La soja cubre casi el 65 por ciento de las hectáreas en la región agrícola del país, mientras que según expertos lo ideal sería que no abarcara más del 50 por ciento.

La rotación de cultivos es central para mantener los nutrientes de los fértiles campos argentinos y, en el caso de la soja, al intercalar su siembra con la de maíz se incrementan los rendimientos de la oleaginosa en un 17 por ciento.

Pero, la expectativa general es que este año una cosecha récord en Estados Unidos -por lejos, el mayor productor de maíz del mundo- deprima los precios globales del cereal, mientras que los de la soja no caerían tanto, lo que llevaría a los productores menos arriesgados a buscar refugio en la oleaginosa.

La soja "hoy es el cultivo menos expuesto a los vaivenes de comercialización interna y es quizás el que tiene la menor pérdida de rentabilidad frente a otros", dijo a Reuters Miguel Calvo, presidente de ACsoja, una entidad que reúne a todos los eslabones de la cadena productiva de la oleaginosa.

"El razonamiento que uno puede tener es que la superficie se va a mantener o que va a crecer (en 2013/14), porque va a haber escasez de plata. La soja es más barata de producir que el maíz", añadió.

Los productores argentinos se quejan de que la inflación que golpea al país desde hace años, y que analistas privados estiman en alrededor del 25 por ciento anual, está causando un aumento de costos tan grande que resulta limitante a la hora de invertir en sus cosechas.

A su vez, muchos de los costos del sector -como fertilizantes y pesticidas- son calculados en base a los precios internacionales de los granos y ajustados al valor del dólar, al que los productores no pueden acceder fácilmente por las restricciones a las compras de divisas que impuso el Gobierno en 2011.

"Lo que se está pensando es que indudablemente va a tener que haber algún tipo de ajuste para abajo en algunos costos, como los arrendamientos. Evidentemente, los dueños de la tierra los van bajar", evaluó el analista López.

(Editado por Nicolás Misculin; Editado por Javier López de Lérida)