Miles de personas marchan en Colombia en apoyo a protesta de campesinos

viernes 30 de agosto de 2013 09:11 GYT
 

BOGOTA (Reuters) - Miles de campesinos colombianos, apoyados por trabajadores estatales y estudiantes, marcharon el jueves por las calles de las principales ciudades del país, incluida Bogotá, en apoyo a una protesta agrícola cada vez más violenta que se ha convertido en uno de los principales desafíos al presidente Juan Manuel Santos.

La protesta de los agricultores, principalmente productores de papa, cebolla, leche y frutas, completó 11 días y mantiene bloqueadas carreteras en varias regiones del país, lo que ha provocado escasez y alzas en los precios de los alimentos en las principales ciudades del país de 47 millones de habitantes.

Durante las marchas se registraron saqueos de algunos locales comerciales en el sur de Bogotá y enfrentamientos en el centro de la ciudad entre manifestantes, que destruyeron ventanas con piedras, y la policía que lanzó gases lacrimógenos para dispersarlos.

Los desordenes se produjeron pese a que antes del comienzo de las movilizaciones Santos hizo un llamado a la calma y a evitar la violencia.

"Sin duda alguna, estamos atravesando por una tormenta; una tormenta que se formó por la acumulación del abandono y de falta de políticas en el sector agropecuario durante muchísimo tiempo. Y ahora estamos pagando las consecuencias", dijo el mandatario en un discurso por televisión.

"Hay una crisis en el sector agropecuario, una crisis que tenemos que enfrentar y de la cual vamos a salir adelante porque este país tiene un enorme potencial", agregó.

Vestidos con ponchos de lana y sombreros, los campesinos caminaron por las principales calles de Bogotá mientras hacían sonar pitos y batían banderas de Colombia, hasta que se concentraron en la Plaza de Bolívar, en el centro histórico de la capital.

Las protestas sociales están presionando a Santos a sólo tres meses del plazo para que decida si se postulará para un segundo mandato en las elecciones del 2014, y en momentos en que busca acelerar la negociación de paz con las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para poner fin a un conflicto interno de casi 50 años.

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, acusó a las FARC de haber infiltrado las protestas sociales, que incluyen una huelga de mineros artesanales y manifestaciones de los habitantes de una región del noreste del país, cerca a la frontera con Venezuela.

"Que aquí quede claro que no hay ningunas palomitas, que aquí lo que hay son unos vándalos criminales al servicio de intereses oscuros, por su puesto al servicio de los terroristas de las FARC en algunos casos y de sus conexiones políticas", dijo Pinzón.

TOQUE DE QUEDA EN TRES ZONAS DE BOGOTA

El alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, decretó toque de queda en tres zonas densamente pobladas del sur y noroeste la ciudad entre las ocho y media de la noche del jueves y las cinco de la mañana del viernes, en un intento por evitar nuevos saqueos, disturbios y actos de vandalismo.

El funcionario reportó que los disturbios en Bogotá dejaron más de 40 personas capturadas y 147 heridas entre policías y manifestantes.

En medio de la protesta de los campesinos decenas de vehículos han sido incendiados en los bloqueos de las vías, mientras que la policía ha sido atacada con armas de fuego, piedras, garrotes y explosivos.

Un policía murió el fin de semana de un disparo en un pueblo de las afueras de Bogotá, mientras participaba en un operativo para desbloquear una carretera.

"Amigo campesino, el pueblo está contigo", gritaban al unísono los manifestantes en un calle del centro de Bogotá, en una marcha vigilada de cerca por la policía.

Los agricultores se quejan por los altos costos de los fertilizantes, el contrabando y la importación de alimentos, los efectos de los tratados de libre comercio sobre el sector y los bajos precios que reciben por sus cosechas.

"Mi poder adquisitivo en cero. Sólo tengo lo suficiente para sobrevivir y mi salario no llega al mínimo urbano", dijo a Reuters Orlando Pamo, un campesino de 50 años y padre de seis hijos, procedente del central departamento del Tolima.

En un intento por desactivar la protesta, Santos anunció la eliminación de los aranceles a los fertilizantes para bajar los costos, restricciones a las importaciones de alimentos, además de la compra de leche a los productores a un precio concertado para entregarla a los niños pobres.

El presidente reiteró que su Gobierno está abierto al diálogo y que busca un acuerdo con los agricultores.

Pese a la estrecha situación presupuestaria, el mandatario ordenó mantener los recursos destinados al sector agropecuario, pese a que el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dijo que es imposible atender las demandas de los diferentes sectores.

"Espero que rápidamente podamos llegar a unos acuerdos que van a beneficiar a todos los campesinos y agricultores de Colombia", sostuvo Santos refiriéndose a las negociaciones del Gobierno con los campesinos.

A pesar de que Santos ha logrado reducir la pobreza y el desempleo, parece poco probable que logre mejorar las condiciones de los agricultores colombianos en los próximos meses.

"Seguirán más marchas en los próximos días si el Gobierno no responde", dijo Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación General del Trabajo, organización que agrupa a varios sindicatos.

(Reporte de Luis Jaime Acosta. Reporte adicional de Fernando Peinado; Editado por Gabriel Burín y Javier López de Lérida)

 
Un grupo de manifestantes arrojan piedras en una manifestación en contra del mandatario Juan Manuel Santos en Bogotá, ago 29 2013. Miles de campesinos colombianos, apoyados por trabajadores estatales y estudiantes marcharon el jueves por las calles de las principales ciudades del país, incluida Bogotá, en apoyo a una protesta agrícola que se ha convertido en uno de los principales desafíos al presidente Juan Manuel Santos. REUTERS/Jose Miguel Gomez