Desmontando a Shakespeare: Ricardo III no era jorobado al final

sábado 31 de mayo de 2014 17:10 GYT
 

Por Will Dunham

WASHINGTON (Reuters) - William Shakespeare describió con dureza a Ricardo III, el último rey de Inglaterra que falleció en una batalla hace más de 500 años, con su brillante verborrea: un "sapo repugnante", "deforme, inacabado" y un jorobado tan feo que los perros ladraban a su paso.

Pero el bardo parece que erró el tiro, dijeron los científicos esta semana. Su exhaustivo análisis de los restos del rey, incluyendo una reconstrucción en 3-D de su columna, confirmaron que Ricardo III no era realmente un jorobado sino que sufría de escoliosis, una curvatura lateral de la columna vertebral.

Los científicos descubrieron la anomalía medular que parecía escoliosis cuando el esqueleto de Ricardo III - con la calavera partida - fue desenterrado en la ciudad de Leicester en 2012, en uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de la historia inglesa reciente.

Los investigadores crearon un modelo 3-D de plástico de la columna del rey basándose en las exploraciones de los huesos y proporcionaron el primer análisis completo del estado de Ricardo III en un estudio publicado en la revista médica Lancet.

"Es una escoliosis idiopática del adolescente bastante típica", dijo el radiólogo forense de la Universidad de Leicester Bruno Morgan.

La columna del monarca tenía un pronunciada curva hacia la derecha de entre 65 y 85 grados y un poco de torsión que produjo una forma en espiral. Hoy en día, a una persona con ese cuadro se le ofrecería cirugía para solucionarlo, dijeron los investigadores.

Su hombro derecho estaba más alto que el izquierdo, y su torso era relativamente corto en comparación con sus extremidades, añadieron.

"Shakespeare tenía razón en que tenía una deformidad en la columna. No era correcto el tipo de deformación que tenía. No era un jorobado", dijo el antropólogo biológico de la Universidad de Cambridge Piers Mitchell.   Continuación...

 
William Shakespeare describió con dureza a Ricardo III, el último rey de Inglaterra que falleció en una batalla hace más de 500 años, con su brillante verborrea: un "sapo repugnante", "deforme, inacabado" y un jorobado tan feo que los perros ladraban a su paso. En la imagen, un detalle de la estatua de Ricardo III en  Leicester, Inglaterra, el 5 de febrero de 2013.  REUTERS/Darren Staples