Polonia se pregunta si un médico sirve a Dios o a sus pacientes

domingo 13 de julio de 2014 05:31 GYT
 

Por Marcin Goettig y Aneta Pomieczynska

VARSOVIA (Reuters) - En abril este año, una mujer embarazada pidió al doctor Bogdan Chazan, director del Hospital de la Santa Familia de Varsovia, un aborto porque su propio médico había diagnosticado a su hijo no nacido graves problemas de salud.

Chazan mandó a la mujer una carta diciendo que no estaba de acuerdo con un aborto en su hospital por un "conflicto de conciencia" y en vez de eso, dio a la mujer la dirección de un hospicio donde, dijo él, el niño podría recibir cuidados paliativos cuando naciera.

El bebé nació en un hospital diferente con, según un médico de allí, deformidades severas en la cabeza y en la cara y con un cerebro que no era viable, condiciones que el médico dijo que podrían conducir a que el niño muriera en un mes o dos.

El suceso ha provocado una nueva batalla en una larga guerra en la incondicionalmente católica Polonia entre los conservadores y los liberales sobre el aborto, que junto con la homosexualidad, la contracepción y la fertilización in vitro, es definida por la Iglesia como pecado.

Esta semana, Hanna Gronkiewicz-Waltz, la alcalde de la capital polaca, anunció que había despedido a Chazan del hospital porque no tenía el derecho de negar el aborto y no informó a la mujer sobre las opciones para terminar su embarazo.

El caso ha tenido una fuerte repercusión porque Chazan fue uno de los 3.000 doctores y estudiantes de medicina que este año firmaron la "Declaración de fe", afirmando que la Iglesia católica les enseña que toda vida humana es sagrada desde el momento de la concepción.

"La única base para la dignidad y la libertad de un médico católico es una conciencia iluminada por el Espíritu Santo", decía la declaración, que fue hecha pública en una iglesia con la forma de una tabla de piedra, un guiño a los diez mandamientos del Antiguo Testamento.

Chazan se ha convertido en un héroe para los devotos católicos, que dicen que él está defendiendo los valores tradicionales que se están erosionando, y en el centro de la ira para los liberales que dicen que la primera obligación de los médicos son los pacientes, no las enseñanzas de la Iglesia.   Continuación...

 
En abril este año, una mujer embarazada pidió al doctor Bogdan Chazan, director del Hospital de la Santa Familia de Varsovia, un aborto porque su propio médico había diagnosticado a su hijo no nacido graves problemas de salud. Chazan mandó a la mujer una carta diciendo que no estaba de acuerdo con un aborto en su hospital por un "conflicto de conciencia" y en vez de eso, dio a la mujer la dirección de un hospicio donde, dijo él, el niño podría recibir cuidados paliativos cuando naciera. En la imagen, el doctor Chazan habla a los medios ante una maternidad en Varsovia, el 13 de junio de 2014.  REUTERS/Jacek Marczewskii/Agencja Gazeta