Normas de Washington sobre Cuba no garantizan vacaciones en la playa a turistas de EEUU

viernes 16 de enero de 2015 09:47 GYT
 

Por Marc Frank y David Adams

LA HABANA/MIAMI (Reuters) - Viajeros estadounidenses tengan cuidado: Aún no pueden reservar legalmente sus próximas vacaciones en una playa de Cuba.

Las nuevas normas de Estados Unidos que entrarán en vigor el viernes como parte de las medidas para mejorar las relaciones entre Washington y su antiguo rival de la Guerra Fría permitirán mayores viajes hacia la isla de gobierno comunista para los ciudadanos estadounidenses.

Las regulaciones permitirán que los estadounidenses viajen a la isla por una decena de motivos específicos, entre los que figuran las visitas a familiares, razones educativas o religiosas, sin obtener antes una licencia especial del Gobierno de Estados Unidos, como se requería previamente.

Pero los viajes por motivos estrictamente turísticos siguen estando prohibidos.

Collin Laverty, presidente de la compañía estadounidense Cuba Educational Travel, dijo que la categoría "educacional" probablemente sería una de las más utilizadas para los viajes.

"Se esperaría que ustedes visiten el mercado agrícola, que hablen con los dueños de restaurantes privados, compartan sus propias experiencias con cubanos y desde luego, que permanezcan lejos de las playas", dijo Laverty.

Él ha llevado a cerca de 5.000 personas a Cuba durante los últimos cuatro años, organizando viajes que van desde breves visitas a familiares para los cubanos-estadounindeses hasta viajes para coleccionistas de arte o aficionados al tabaco.

Muchos de los estadounidenses que viajan a la isla ya visitan centros de vacaciones como Varadero, en la costa norte de la isla, apostando a que lo que las autoridades de Estados Unidos no conocen, no los perjudicará.   Continuación...

 
Imagen de archivo de turistas haciendo ejercicio en el agua en el Santa María Key Resort, Cuba, 4 abr, 2013. Viajeros estadounidenses tengan cuidado: Aún no pueden reservar legalmente sus próximas vacaciones en una playa de Cuba.
REUTERS/Desmond Boylan