Bandadas de guacamayos colorean los cielos de Caracas

jueves 23 de abril de 2015 12:40 GYT
 

Por Diego Oré

CARACAS (Reuters) - En la década de 1970, al pie de las verdes montañas que protegen Caracas, un inmigrante italiano alcanzó la fama tras ser perseguido, sin razón aparente, por un veloz guacamayo cada vez que conducía su moto por la ciudad.

Aquel joven era Vittorio Poggi, un carpintero amante de los animales quien, a partir de ese insólito suceso, empezó a criar guacamayos y diseminarlos por el fértil valle donde se levanta la capital de Venezuela.

Cuarenta años más tarde, cientos -quizá miles- de descendientes de esas primeras aves colorean los cielos de Caracas, dándole a sus cinco millones de residentes un instante de tranquilidad en la caótica y peligrosa urbe.

"Cuando la gente ve a las guacamayas volar en el cielo de Caracas, recuerdan a Vittorio (...) pienso haber hecho algo positivo", dijo Poggi, de 70 años, rodeado de decenas de aves en su casa de las afueras de Caracas.

Allí, Poggi cuenta en su español que no ha perdido el acento italiano que sueña con levantar un mini zoológico para sus 20 perros, varios gatos, dos chivos, gallinas, tortugas y pavos reales, mientras recuerda con nostalgia a "Pancho", aquel guacamayo que lo seguía a todos lados y que reprodujo con éxito.

SELVA DE CONCRETO

Considerada la segunda ciudad más violenta del mundo por Naciones Unidas, Caracas sufre también de un tráfico capaz de acabar con la paciencia del más apacible. Y, desde hace un año, es común ver a sus habitantes haciendo enormes colas bajo el sol en las afueras de supermercados a la caza de bienes escasos.   Continuación...

 
Unos guacamayos sobrevolando unos edificios en Caracas, mar 31 2015. En la década de 1970, al pie de las verdes montañas que protegen Caracas, un inmigrante italiano alcanzó la fama tras ser perseguido, sin razón aparente, por un veloz guacamayo cada vez que conducía su moto por la ciudad. REUTERS/Jorge Silva