Cruda historia de crimen juvenil que inaugura Cannes se hace eco del ambiente en Francia

miércoles 13 de mayo de 2015 12:33 GYT
 

Por Julien Pretot

CANNES, Francia, 13 mayo (Reuters) - La película de Emmanuelle Bercot "La Tete Haute", una elección inusual para abrir el Festival de Cine de Cannes, es una cruda historia del crimen juvenil que se hace eco de la atmósfera en una Francia que aún se recupera de los mortales ataques ocurridos en París en enero.

El filme sobre un joven delincuente y la jueza, consejera y madre que intenta llevarlo por el buen camino, se aleja bastante del habitual glamour que caracteriza al evento de la Riviera francesa.

La película que inauguró la edición del año pasado tenía un tema un poco más cercano, de alguna manera, a Cannes: "Grace of Monaco".

"La Tete Haute" se proyectará más tarde el miércoles.

"Elegir esta película para la apertura es una respuesta del Festival a un año difícil en Europa y especialmente en Francia", dijo la estrella francesa del cine Catherine Deneuve en una conferencia de prensa, refiriéndose a los ataques contra el semanario satírico Charlie Hebdo y un supermercado judío que dejaron 17 muertos.

"Podría ser un eco del año que estamos teniendo", agregó Deneuve, que interpreta a la jueza.

En tanto, Bercot, la primera directora que inaugura Cannes desde que lo hizo Diane Kurys en 1987, dijo que "esta película no está relacionada con lo que ocurrió a comienzos del año, pero no puedo negar que hay una resonancia con lo que sucedió".

"La película es sobre la educación, dice que la educación es un derecho fundamental para los niños y que cuando la familia no puede asegurar esa educación, es el deber de la sociedad hacerlo", agregó.   Continuación...

 
Catherine Deneuve posa para la sesión fotográfica de la película "La tete haute", en la apartura del Festival de Cannes, en Cannes, 13 de mayo de 2015. La película de Emmanuelle Bercot "La Tete Haute", una elección inusual para abrir el Festival de Cine de Cannes, es una cruda historia del crimen juvenil que se hace eco de la atmósfera en una Francia que aún se recupera de los mortales ataques ocurridos en París en enero. REUTERS/Eric Gaillard