ENTREVISTA-Artista mexicano Francisco Toledo, de duelo por desapariciones y asesinatos en nueva exposición

lunes 14 de diciembre de 2015 18:38 GYT
 

Por Walker Simon

OAXACA, México (Reuters) - Rostros sanguinolentos en vasijas de cerámica hacen una mueca de dolor. Dedos retorcidos saltan de la arcilla encenizada. Un cráneo y las manos, los únicos restos de un cuerpo, se sujetan a la parte superior de un muro intentando escapar.

Estas son algunas de las más de 100 piezas creadas por el mexicano Francisco Toledo, quizás el artista vivo más famoso del país, para su exposición "Duelo", que rememora la reciente ola de asesinatos y desapariciones en el país, incluyendo la de 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, en el sureño estado de Guerrero, en septiembre del 2014.

"Realmente en los últimos años ha habido tal violencia en México, como nunca, creo", dijo en una entrevista el fin de semana. "Quise dejar un testimonio de esta violencia", añadió.

El Gobierno dijo que los 43 jóvenes fueron incinerados por una banda de narcotraficantes aliada con policías corruptos que los detuvo en la ciudad de Iguala, Guerrero, tras confundirlos con miembros de un cártel rival.

El caso y la investigación subsecuente provocaron la condena internacional. Hasta la fecha, los restos de sólo uno de los estudiantes desaparecidos han sido identificados definitivamente.

Toledo dijo que "Duelo", que se exhibe en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México hasta marzo, está inspirada en la ancestral cerámica de barro negro de su estado natal de Oaxaca, en la frontera con Guerrero.

Las inquietantes piezas incluyen figuras agazapadas con las cuencas de los ojos color escarlata, cajas torácicas expuestas y rodillas y codos perforados.

Cuerdas de cerámica coloreadas con puntos carmesí sujetan huesos a un tambor coronado por la cabeza de un perro, una referencia a las culturas precolombinas en las que los canes guiaban a los muertos a través del inframundo.   Continuación...

 
Imagen de archivo del artista Francisco Toledo a su llegada a una muestra en el museo de la Memoria y de la Tolerancia en Ciudad de México, mar 19, 2015. Rostros sanguinolentos en vasijas de cerámica hacen una mueca de dolor. Dedos retorcidos saltan de la arcilla encenizada. Un cráneo y las manos, los únicos restos de un cuerpo, se sujetan a la parte superior de un muro intentando escapar.
 REUTERS/Edgard Garrido