Los noruegos verán cómo cambia la marea en directo en televisión

viernes 15 de abril de 2016 11:17 GYT
 

Por Gwladys Fouche

OSLO (Reuters) - ¿Cansado de la vida cotidiana acelerada y de hacer maratones de los programas de televisión más recientes? Noruega quizás tenga la respuesta con su última entrega de "televisión lenta": observar las fluctuaciones de la marea durante 12 horas seguidas sin interrupción.

Desde 2009, la cadena de televisión pública noruega NRK ha estado experimentando con programas en tiempo real y con un ritmo lento, retransmitiendo, entre otros, un recorrido en tren de siete horas a lo largo de Noruega de este a oeste, un viaje de seis días de sur a norte en crucero o cómo tejer, empezando con esquilar una oveja.

Otros países han hecho cosas similares. Reino Unido, por ejemplo, experimentó con un viaje en barcaza a lo largo de un canal y un paseo en trineo.

Los programas han sido un éxito entre los espectadores de Noruega, por lo que su última idea es la emisión en directo de la marea más fuerte del mundo, llamada Saltstraumen, cerca de la ciudad de Bodoe a unos 80 kilómetros al norte del círculo polar ártico.

"Las personas experimentarán la calma de observar la corriente", dijo Gisle Forland, uno de los dos presentadores del programa, que está previsto para emitirse el 20 de mayo desde el mediodía hasta la medianoche.

"Tendrá el mismo estilo que los otros programas [de 'televisión lenta']. Mostraremos la naturaleza, con la cámara rodando y un poco de música, y personas que hablarán sobre la historia, la geología y la naturaleza de Saltstraumen", dijo a Reuters.

Luces, cámara... y no mucha acción.

(Editado en español por Marion Giraldo y Miren Masides)

 
Imagen de archivo de la costa el el poblado ártico de Longyearbyen, Noruega, abre 23, 2007. ¿Cansado de la vida cotidiana acelerada y de hacer maratones de los programas de televisión más recientes? Noruega quizás tenga la respuesta con su última entrega de "televisión lenta": observar las fluctuaciones de la marea durante 12 horas seguidas sin interrupción. 
    REUTERS/Francois Lenoir