Película etíope explora el reciente pasado violento de la nación

martes 2 de septiembre de 2008 12:40 GYT
 

Por Mike Collett-White

VENECIA (Reuters) - Una poderosa nueva película describe la vida de un intelectual etíope que huye de su país durante el "terror rojo" marxista de la década de 1980, sólo para ser ferozmente atacado en Alemania por jóvenes racistas.

Anberber, el personaje principal, regresa a su tierra natal en busca de paz, pero la vida con su madre en un pequeño poblado se ve alterada por facciones armadas que se llevan a niños para luchar, y por los residentes entrometidos cautelosos frente a un hombre al que consideran un extraño.

"Teza," del director etíope Haile Gerima, es una de las 21 películas en competencia en el Festival de Cine de Venecia, y un entusiasta aplauso luego de la presentación para la prensa sugirió que sería contendiente para los premios en la ceremonia de cierre, el sábado.

La historia salta entre múltiples etapas de tiempo, pero en cada una Anberber lucha por sentirse integrado, sea en su Etiopía natal o en el exilio en Alemania.

Gerima dijo que "Teza" reflejaba sus propias experiencias, y que está basada en un sueño recurrente.

"El sueño es básicamente acerca del desplazamiento intelectual," explicó el martes a periodistas en Venecia.

"Cuando traduje mi sueño era acerca de ser desplazado, incapaz de vivir según la vida campesina, tu familia campesina, y al mismo tiempo reconciliar (eso) con el mundo moderno de uno," agregó.

VIOLENCIA Y TEMOR   Continuación...

 
<p>El elenco de la cinta 'Teza' posa duranta una fotograf&iacute;a promocional en el Festival de Cine de Venecia, Italia, 2 sep 2008. Una poderosa nueva pel&iacute;cula describe la vida de un intelectual et&iacute;ope que huye de su pa&iacute;s durante el 'terror rojo' marxista de la d&eacute;cada de 1980, s&oacute;lo para ser ferozmente atacado en Alemania por j&oacute;venes racistas. Anberber, el personaje principal, regresa a su tierra natal en busca de paz, pero la vida con su madre en un peque&ntilde;o poblado se ve alterada por facciones armadas que se llevan a ni&ntilde;os para luchar, y por los residentes entrometidos cautelosos frente a un hombre al que consideran un extra&ntilde;o. Photo by Denis Balibouse/Reuters</p>