ENFOQUE-Espíritu de festival desafía inestabilidad del Líbano

domingo 3 de agosto de 2008 13:23 GYT
 

Por Alistair Lyon, corresponsal especial

BEITEDDIN, Líbano (Reuters) - Las notas del saxofón del intérprete de jazz estadounidense Branford Marsalis flotan en el fresco aire nocturno de un palacio en el Líbano.

El aplauso generado por la bella música también parece contener dejos de alegría y alivio porque los festivales de verano boreal del Líbano están devuelta, después de dos años de cancelaciones forzadas por una guerra con Israel en el 2006 y por las batallas con los militantes islámicos del año pasado.

"Significa que la vida normal está regresando, esperamos, y es un signo positivo," dijo Karen Kilejian, una funcionaria de finanzas de un supermercado, en las afueras del palacio Beiteddin que data del siglo XIX.

Lidiar con la inestabilidad no es nada nuevo para los organizadores, el público y los artistas de los eventos culturales del Líbano.

El festival de Beiteddin, en las colinas Shouf al sudeste de Beirut, comenzó en 1985 en plena guerra civil del Líbano, una época en que las gloria del venerable festival Baalbek eran un recuerdo lejano y sus inquietantes ruinas romanas permanecían en silencio.

El público, vestido informalmente en Beiteddin, estaba feliz con la posibilidad del escape, aunque breve, de las tensiones políticas y erupciones de violencia que acosan a su pequeño país.

"Tienes dos tipos de personas, aquellos que viven en base a su cultura y aquellos que viven en base a las armas," dijo Jean-Marie Megalbani, una cirujana de 63 años.

"Esperamos que prevalezca el aspecto cultural, que prevalezcan la democracia y los derechos humanos," sostuvo.   Continuación...