Película explora la adicción de los soldados al peligro en Irak

jueves 4 de septiembre de 2008 12:53 GYT
 

Por Mike Collett-White

VENECIA (Reuters) - En "The Hurt Locker," la última película sobre la guerra de Irak, un experto en desactivación de bombas asume riesgos más allá del cumplimiento del deber cuando se da cuenta qué es lo único que le hace sentirse realmente vivo: jugar con la muerte.

La directora Kathryn Bigelow, en su primera obra en seis años, explora por qué, en un tiempo en el que la mayoría de los ejércitos están llenos de voluntarios y no de reclutas, muchos hombres eligen luchar.

El sargento primero William James, interpretado por Jeremy Renner, se hace cargo de un equipo de artificieros en Bagdad, y se arriesga acudiendo a sitios donde no tiene que ir.

La película, que se estrenó el jueves en el Festival de Cine de Venecia, está llena de tensión y violencia, y hace un retrato básicamente comprensivo de un grupo de hombres unidos en un infierno que los afecta de diferentes maneras.

Desde el punto de vista de un soldado paranoico que cuenta los días que le quedan para volver a casa, cada montón de escombros en medio de la calle puede ser una bomba y cada peatón puede ser un asesino.

"Es casi un pequeño sucio secreto de la guerra el que, con lo horrible que es, hay algunos hombres que por la intensidad de la experiencia lleguen a sentirse seducidos," dijo Mark Boal, el guionista que estuvo en Irak como reportero en 2004.

Bigelow, para quien "The Hurt Locker" es la primera obra desde el drama del submarino "K-19: The Widowmaker" en 2002, dijo que quería intentar que la audiencia viviese las situaciones a las que se enfrentan los soldados cada día en Irak.

"Mi interés era dar a este conflicto un rostro humano y permitir al público a sentir realmente lo que experimenta un soldado" dijo la cineasta estadounidense a periodistas.   Continuación...

 
<p>En 'The Hurt Locker', la &uacute;ltima pel&iacute;cula sobre la guerra de Irak, un experto en desactivaci&oacute;n de bombas asume riesgos m&aacute;s all&aacute; del cumplimiento del deber cuando se da cuenta qu&eacute; es lo &uacute;nico que le hace sentirse realmente vivo: jugar con la muerte. La directora Kathryn Bigelow (en la foto), en su primera obra en seis a&ntilde;os, explora por qu&eacute;, en un tiempo en el que la mayor&iacute;a de los ej&eacute;rcitos est&aacute;n llenos de voluntarios y no de reclutas, muchos hombres eligen luchar. Photo by Max Rossi/Reuters</p>