Elite de la moda en Nueva York, dividida sobre la alfombra roja

martes 5 de febrero de 2008 12:09 GYT
 

Por Michelle Nichols

NUEVA YORK (Reuters) - Mientras crece la esperanza de que los Oscar escapen a la huelga de guionistas de Hollywood, expertos en la Semana de la Moda de Nueva York están divididos entre quienes sostienen que la industria necesita los eventos de alfombra roja y los que dicen que no les molesta su ausencia.

El diseñador Rubin Singer, quien mostró su segunda colección el viernes en la semana de la moda, dijo que gastó cerca de 35.000 dólares preparándose para vestir a la cantante Shakira y a otras dos actrices que asistieron a la reducida ceremonia de los Globos de Oro el mes pasado.

"Para un pequeño negocio como el mío es imperativo obtener este tipo de exposición porque no tenemos los dólares (...) (para) campañas publicitarias," dijo Singer a Reuters. "Dependemos mucho de que la gente use la ropa en público," agregó.

"La exposición en los medios de una estrella clase A usando tu vestido es casi incalculable, vale millones de dólares de exposición," afirmó.

Singer dijo que la libanesa Elie Saab pasó de ser desconocida a una importante diseñadora en los Estados Unidos tras vestir a Halle Berry cuando ganó un Oscar en el 2002 por "Monster's Ball."

Pero para el diseñador de Estados Unidos Carmen Marc Valvo, la cancelación de la ceremonia de los Globos de Oro constituyó un alivio.

"Los premios están muy cerca de las colecciones de Nueva York y siempre está la pregunta sobre en qué deberíamos concentrarnos, en la alfombra roja o la pasarela," dijo. "Por supuesto, la alfombra roja ofrece más publicidad, pero nunca hay garantía de que la actriz efectivamente usará el vestido," añadió.

Por otro lado, el importante diseñador Max Azria reconoció que los eventos de las celebridades eran importantes, pero dijo que su negocio no resultaría afectado por la pérdida de los Globos de Oro o la posible cancelación de los Oscar.

Los eventos de alfombra roja son ferozmente competitivos y los diseñadores a menudo no saben quienes usarán su vestido hasta el día, algo que puede significar enorme exposición en revistas y televisión.

(Reportes adicionales de Ellen Wulfhorst, Martine Geller y Jan Paschal, Editado en español por Marion Giraldo)