Promotores musicales chinos, molestos con exabrupto de Bjork

miércoles 12 de marzo de 2008 09:29 GYT
 

PEKIN (Reuters) - El arrebato pro Tibet de la cantante islandesa Bjork en un concierto en Shanghái no sólo ha molestado a los recelosos guardianes de la cultura en China, sino que ha enojado también a los promotores musicales, que dicen que la política es mala para el negocio y peor para los aficionados chinos.

El Ministerio chino de Cultura dijo la semana pasada que reforzaría los controles sobre los cantantes extranjeros y otros artistas después de que Bjork coreara "¡Tibet! ¡Tibet!" tras su canción "Declare Independence."

China ha gobernado Tíbet con mano de hierro desde que las tropas del Ejército de Liberación del Pueblo ocuparon la región himalaya en los años 50 y no permite desafíos a su autoridad.

La actuación de Bjork, que el Ministerio de Cultura dijo que "hería los sentimientos del pueblo chino," hará más difícil que haya espectáculos de extranjeros en China, dijeron promotores a Reuters.

"Es una pena que haya ocurrido esto. Sé que los artistas tienen que defender sus creencias, pero no puede esperar haber hecho ningún bien con su actitud," dijo John Siegel, de China West Entertainment.

"Me preocupa que se apliquen restricciones más estrictas, cuando por fin se habían vuelto más laxas. Además, los artistas pueden no estar de acuerdo con medidas más estrictas y optar por no venir a China," añadió.

Pese a albergar una serie de conciertos de gran nivel en los últimos años, incluidos los de los Rolling Stones y del difunto James Brown, China se ocupa de que estos actos sean políticamente correctos.

A los artistas se les impiden los contenidos que puedan dañar "la unidad nacional" o "alentar al resentimiento" y se pide a los promotores que envíen una lista con los temas que se van a tocar para que sean aprobados.

(Por Ian Ransom, Traducido por Servicio Online de Madrid)

 
<p>Foto de archivo de la cantante islandesa Bjork durante su presentaci&oacute;n en el Live 8 Jap&oacute;n en Makuhari, este de Tokio (12-03-08). El arrebato pro Tibet de la cantante islandesa Bjork en un concierto en Shangh&aacute;i no s&oacute;lo ha molestado a los recelosos guardianes de la cultura en China, sino que ha enojado tambi&eacute;n a los promotores musicales, que dicen que la pol&iacute;tica es mala para el negocio y peor para los aficionados chinos. Photo by Toru Hanai/Reuters</p>