Koala sobrevive a un atropello y a una parrilla de radiador

martes 15 de julio de 2008 10:49 GYT
 

CANBERRA (Reuters) - Un koala que esquivó a la muerte, tras ser atropellado por un coche a 100 kilómetros por hora y arrastrado con la cabeza atrapada en la parrilla del ventilador del vehículo durante unos 12 kilómetros, fue nombrado el marsupial más afortunado de Australia.

El koala macho de ocho años, bautizado como "Ely 'Lucky' Grills" por sus rescatadores, fue atropellado sin querer por un conductor al norte de Brisbane, que sólo lo descubrió cuando el coche se detuvo tras recibir señales de otro vehículo.

"Que haya sobrevivido prácticamente ileso es bastante milagroso," dijo el martes a Reuters Carolyn Beaton, portavoz del Hospital Australiano de Vida Salvaje.

Durante su travesía, "Lucky" se mantuvo aferrado al coche con un brazo y con la cabeza atrapada, y fue liberado con unas tijeras caseras utilizadas como una palanca de bomberos para cortar la destrozada parrilla del coche con el permiso del horrorizado propietario del coche, explicó Beaton.

"Mientras, Lucky estaba en shock. Se recuperó rápidamente y estaba mucho mejor después de unas horas de descanso y comida," añadió.

Lucky se quedará 45 días en el hospital, abierto por el fallecido defensor televisivo de los cocodrilos y la vida salvaje Steve Irwin, para recuperarse de la experiencia y recibir tratamiento por una infección.

(Traducido al Español por Servicio Online de Madrid)

 
<p>Foto del koala llamado 'Ely 'Lucky' Grills' divulgada por el hospital Australian Wildlife, en Brisbane, 15 jul 2008. Un koala que esquiv&oacute; a la muerte, tras ser atropellado por un coche a 100 kil&oacute;metros por hora y arrastrado con la cabeza atrapada en la parrilla del ventilador del veh&iacute;culo durante unos 12 kil&oacute;metros, fue nombrado el marsupial m&aacute;s afortunado de Australia. El koala macho de ocho a&ntilde;os, bautizado como 'Ely 'Lucky' Grills' por sus rescatadores, fue atropellado sin querer por un conductor al norte de Brisbane, que s&oacute;lo lo descubri&oacute; cuando el coche se detuvo tras recibir se&ntilde;ales de otro veh&iacute;culo. Photo by Reuters (Handout)</p>