17 de junio de 2008 / 19:48 / hace 9 años

Aspecto cuenta también en la ópera, dice ahora delgada soprano

3 MIN. DE LECTURA

<p>Foto de archivo de la soprano estadounidense Deborah Voigt en Nueva York,6 ene 2006.La soprano Deborah Voigt, quien regres&oacute; al Covent Garden de Londres cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de ser despedida por obesa, dijo que la &oacute;pera, igual que otras formas de entretenimiento, est&aacute; cada vez m&aacute;s obsesionada con la apariencia. La cantante estadounidense, de 47 a&ntilde;os, acept&oacute; una invitaci&oacute;n de la Royal Opera House para volver a la misma producci&oacute;n de que fue despedida en 2004, cuando el director de reparto se dio cuenta de que no iba a caber en el 'peque&ntilde;o vestido negro' que hab&iacute;a dise&ntilde;ado para la obra. Photo by (C) CHIP EAST /Reuters</p>

Por Mike Collett-White

LONDRES (Reuters) - La soprano Deborah Voigt, quien regresó al Covent Garden de Londres cuatro años después de ser despedida por obesa, dijo que la ópera, igual que otras formas de entretenimiento, está cada vez más obsesionada con la apariencia.

La cantante estadounidense, de 47 años, aceptó una invitación de la Royal Opera House para volver a la misma producción de que fue despedida en 2004, cuando el director de reparto se dio cuenta de que no iba a caber en el "pequeño vestido negro" que había diseñado para la obra.

La decisión provocó un acalorado debate en el mundo de la ópera y más allá de él sobre la importancia de la apariencia de los artistas.

Voigt se quitó 60 kilos con ayuda de un bypass gástrico quirúrgico y ha regresado como la heroína Ariadne en la obra de Richard Strauss "Ariadne auf Naxos."

Hasta hace poco, la ópera tenía fama de contratar a grandes y voluminosos hombres y mujeres como héroes bizarros y bellas reinas basándose exclusivamente en la calidad de sus voces.

El cambio en los últimos años hacia la importancia tanto de la apariencia como del talento, a causa de la popularidad del género "popera," refleja el amplio mundo del entretenimiento, dijo Voigt.

"No hay que darle vueltas al hecho de que la cara de la ópera está cambiando," dijo a Reuters en su camerino tras la noche de estreno de 'Ariadne'.

"Sería muy fácil decir, bien, esto no debería importar y en cierta época esto no debería haber importado cuando no teníamos que pensar en televisión y no había tanta competencia en el negocio del entretenimiento," agregó.

No obstante, la ópera tendrá que poner un límite en algún momento.

"Espero que no lleguemos a poner micrófonos en las sopranos heroínas y les hagamos cantar Isolda," explicó, refiriéndose a los difíciles papeles wagnerianos como el de la obra de "Tristán e Isolda" que Voigt cantó hace poco en Nueva York.

"No creo que ese fuera el caso. Sin embargo, creo que sería tonto pensar que los cantantes no tienen que estar más preocupados por su físico que en el pasado," añadió.

Voigt dijo que al principio se sintió enojada, pero que el programa radical de pérdida de peso fue más una decisión de salud que una reacción a su despido.

Si bien la pérdida de peso le abrió nuevas oportunidades, también requiere de nuevas técnicas vocales, explicó la soprano.

Traducido por el servicio online de Madrid

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below