18 de junio de 2008 / 16:54 / hace 9 años

ENFOQUE-Política y petrodólares impulsan cine venezolano

8 MIN. DE LECTURA

Por Patricia Rondón Espín

CARACAS (Reuters) - Alejandro García Wiedemann grita que aparten un objeto, aunque habla por teléfono con Reuters, durante un cambio de escenografía de "Boves, el urogallo" que se rueda en los llanos de Venezuela.

García, a cargo de la fotografía en la cinta sobre la vida del personaje de la época independentista José Tomás Boves, dice que "nunca antes se había producido tanto como ahora," por una combinación de voluntad política con alto financiamiento.

"El Estado en los últimos 5 años ha apoyado de una manera más efectiva, mejor gerenciada y con visión a largo plazo la producción cinematográfica nacional," comenta el cineasta, quien estrenó su ópera prima "Plan B" en el 2006 y espera culminar su segundo rodaje como director, "Patas arriba," en el 2009.

Tras el "boom" del cine en la década de 1980, la crisis económica en el país apagó en el decenio siguiente la producción nacional: muchas salas fueron cerradas y se eliminaron los tributos destinados a financiar el sector.

Hoy se vive un nuevo auge con el Gobierno que busca expandir la experiencia cinematográfica con la dotación de 100 salas comunitarias en todo el país y exhibiciones en la calle.

Pero, en medio de la división que causa el viraje al socialismo que conduce el presidente Hugo Chávez, algunas voces aseguran que el objetivo de las cintas financiadas por el Estado es difundir propaganda política, posibilidad que no espanta al Gobierno.

Mientras, realizadores y técnicos intentan repartirse entre las obras desde que se disparó el presupuesto cinematográfico del país, de 28 millones de habitantes, para convertir al pueblo en "artífice y protagonista" del imaginario colectivo.

"Es difícil producir en este momento varias películas al mismo tiempo, debido a esta implosión de la producción" y la escasez de técnicos, dice el coordinador de cine del Ministerio de la Cultura y Presidente del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), Juan Carlos Lossada.

El país, fortalecido por la venta del encarecido petróleo, emprendió en el 2005 una cruzada para impulsar la filmografía nacional y en el 2008 obtendrá su mejor cosecha de la historia con 30 producciones, de las cuales casi la mitad son documentales y 70 por ciento del total son óperas primas.

Ideologia E Independencia

Para apoyar la producción local existe una plataforma estatal conformada por el CNAC, la exhibidora Cinemateca, la productora Fundación La Villa del Cine y la Distribuidora Amazonia Films; sumadas a una ley de cine aprobada en el 2005.

"El Estado también tiene el derecho de producir por sí mismo (...) a través de esa producción es posible no solamente llevar entretenimiento a la población nacional, también es posible abrir espacios de conocimiento, de información," afirmó Lossada, quien dirige la política cinematográfica local.

Chávez asegura que Hollywood muestra valores capitalistas y Lossada tiene la misma línea de pensamiento. El funcionario, maneja un presupuesto de 28 millones de dólares en el CNAC para el 2008, desde 2,8 millones de dólares en el 2005.

Además asegura que La Villa del Cine, una especie de "cinecitta" venezolana con fondos por 14 millones de dólares para su segundo año de existencia, trata otras ideologías en sus líneas de historia y entretenimiento.

Pero, para algunos, no es tan simple.

"Hay un cine de propaganda política que está haciendo el Gobierno en lo que llaman La Villa del Cine," dice el director Jonathan Jakubowicz, "no tiene nada ver con cultura ni con los cineastas (...) su objetivo es avanzar hacia el socialismo."

La primera película del realizador, "Secuestro Express" (2005), marcó el más alto récord de taquilla nacional en el segundo "boom" del cine, con 900.000 espectadores, en medio del enojo del Gobierno por el contenido de la obra, que mostraba una sociedad dividida y violenta.

Sin embargo, no superó a la cinta "Macu, la mujer del policía" (Solveig Hoogesteijn, 1987), que con su relato de una historia real sobre un crimen múltiple por celos a manos de un oficial, tuvo un público de 1,5 millones de personas.

La productora estadounidense Miramax compró la distribución de "Secuestro Express" y hoy su director trabaja en Los Angeles en su segundo proyecto, "La Reina del Sur," que se filmará entre España y México.

Lossada responde que Jakubowicz mira con "soberbia" y destaca la "libertad creativa, flexibilidad de abordaje" con que se canaliza la producción independiente a través del CNAC.

Pero Jakubowicz asegura que el CNAC impide que los proyectos hablen sobre la realidad del país y que sólo eligen "entretenimiento escapista." Además opina que por los altos costos es "casi imposible" hacer cine sin apoyo del Gobierno, lo que obliga a una supervisión del guión.

El CNAC realiza dos concursos al año "y se escogen entre una y 15 propuestas, según la cantidad de recursos disponibles (...) nosotros ni siquiera sugerimos tópicos. Cualquier persona que considere que tiene una buena idea puede proponer el proyecto a una comisión multidisciplinaria," explica Lossada.

Los proyectos reciben apoyo en cualquier etapa de su creación, producción y difusión, incluyendo la publicidad, con financiamientos no excluyentes y deben cumplir plazos.

La producción de una cinta nacional cuesta unos 1,5 millones dólares, según el CNAC y, hasta ahora, la más cara ha sido "Miranda Regresa" (2006) con 2 millones de dólares.

PEQUEÑO MERCADO BUSCA PUBLICO

Venezuela se retrató tempranamente en el cine con rodajes nacionales en 1897 y vivió un auge cinematográfico a partir de 1980, con "cineastas con conciencia social que hablaban de la realidad del país," según Jakubowicz.

En el 2007 unos 25 millones de espectadores acudieron al circuito comercial de cine, que recaudó 94 millones de dólares. La película más vista fue "Harry Potter y la Orden del Fénix" con 887.462 personas, según datos del CNAC.

Por otra parte, se estrenaron 15 producciones nacionales y la más popular fue "13 Segundos" de Freddy Fadel, con 378.405 espectadores, que no contó con apoyo financiero del Estado.

Con un público poco acostumbrado al cine local, sólo 1,3 millones de personas acudieron a ver la totalidad de las producciones nacionales en el 2007.

Por eso, su difusión es un desafío.

La periodista Ninoska Dávila, con amplia experiencia en la promoción del cine, considera que la prensa venezolana no está acostumbrada a reseñar tantas producciones autóctonas.

"Las películas venezolanas compiten en la cartelera porque no hay coordinación para su distribución en el año," los estrenos se solapan, existen vacíos en el calendario y los medios buscan dejar aire entre entrevistas, según Dávila.

Al mismo tiempo, el cine venezolano quiere elevar su perfil en el exterior. Uno de sus más ambiciosos proyectos es "Toussaint," sobre el héroe independentista haitiano Francois Toussaint-Louverture, que dirigirá el seguidor de Chávez y protagonista de la saga "Arma Mortal," Danny Glover.

Para el filme, que costará 30 millones de dólares, el país petrolero aportará unos 20 millones.

+ 58 212 2772657; patricia.rondon@thomsonreuters.com. Editado por Paulina Modiano, Mesa de edición en español + 562 4374400

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