El hombre más viejo del mundo cumple felices 113 años

jueves 18 de septiembre de 2008 09:04 GYT
 

TOKIO (Reuters) - El hombre más viejo del mundo cumplió el jueves 113 años, y festejó contándole a periodistas en su casa en el sur de Japón sobre su vida feliz y su saludable apetito.

"Soy feliz," dijo Tomoji Tanabe, tras recibir de manos del alcalde de su pueblo un ramo de flores y una taza de té gigante con su nombre y su fecha de nacimiento escritos en ella. "Estoy bien. Como un montón," agregó el anciano.

Tanabe, reconocido el año pasado por el Libro Guinness de los Records Mundiales como el hombre vivo más viejo, se alimenta mayormente con vegetales y cree que la clave para la longevidad es no beber alcohol.

El ex empleado público vive junto a su hijo, toma leche todos los días y no tiene enfermedades importantes, aunque ahora sólo escribe en su diario sólo una o dos veces al mes. Antes solía hacerlo diariamente.

"Su comida favorita es camarones fritos, pero hemos oido que ha reducido el consumo de comida aceitosa," dijo un funcionario de Miyakonojo, la ciudad a unos 900 kilómetros al sudoeste de Tokio donde vive Tanabe.

"El dijo que quiere vivir otros 10 años, que no desea morir," agregó.

El pueblo japonés está entre los más longevos del mundo, con un récord de 36.276 personas con 100 o más años según mostró la semana pasada un reporte del Gobierno.

Las mujeres japonesas encabezan los rankings de longevidad desde hace 23 años, mientras que los hombres ocupan el tercer lugar, detrás de los varones de Islandia y Hong Kong.

(Reporte de Chisa Fujioka; editado en español por Hernán García)

 
<p>El hombre m&aacute;s viejo del mundo cumpli&oacute; el jueves 113 a&ntilde;os, y festej&oacute; cont&aacute;ndole a periodistas en su casa en el sur de Jap&oacute;n sobre su vida feliz y su saludable apetito. 'Soy feliz', dijo Tomoji Tanabe (en la foto), tras recibir de manos del alcalde de su pueblo un ramo de flores y una taza de t&eacute; gigante con su nombre y su fecha de nacimiento escritos en ella. 'Estoy bien. Como un mont&oacute;n', agreg&oacute; el anciano. Photo by Kyodo/Reuters</p>