PERFIL-Fernán Gómez, un genio terrible al servicio de las Artes

miércoles 21 de noviembre de 2007 18:37 GYT
 

Por Itziar Reinlein

MADRID (Reuters) - Fernando Fernán Gómez, quien murió el miércoles en Madrid a los 86 años, es el actor más galardonado del cine español y miembro de la Real Academia de la Lengua Española, una proeza más de un ícono de la cultura que siempre se reivindicó como cómico.

En su novela y película "El viaje a ninguna parte" de 1985, el ganador de seis premos Goya, rindió un sentido homenaje a la vida de los artistas de hace años, a los que se llamaba popularmente cómicos y que recorrían España montando sus espectáculos teatrales con más pena que gloria.

Una de ellos era su madre, Carola Fernán-Gómez, que le trajo al mundo en Lima (Perú) estando de gira porLatinoamérica.

Hijo de madre soltera, Fernando no conoció a su padre hasta los 17 años, quien lo vio en un teatro en un encuentro decepcionante que no le inspiró ninguna emoción, como él mismo contó en "La silla de Fernando" su última obra, una película-charla con el actor que realizaron Luis Alegre y David Trueba en el 2005.

Con casi 200 películas como actor y una treintena como director en 60 años de brillante carrera, el cine fue el medio que más esplendor proporcionó a una figura que también se destacó como escritor, una dedicación que en su madurez le dio muchas satisfacciones en forma de novelas, guiones, piezas teatrales, artículos o memorias.

Algunas de sus obras como autor son "Las bicicletas son para el verano," "El ascensor de los borrachos," "El tiempo de los trenes" o "El tiempo amarillo: memorias ampliadas," donde narra una vida intensa transcurrida en su mayor parte en Madrid.

Muchos adjetivos describen a este genio de las artes: seductor, irónico, tierno, gruñón, disparatado, pícaro.

Pero, por encima de todo, un artista total, como le definió la Academia de Cine española cuando le entregó la Medalla de Oro en el 2001, aunque también un "tímido con mal carácter" como se definió él mismo.   Continuación...