Simpáticos cuyes terminan fritos y luego devorados en Perú

lunes 21 de julio de 2008 17:51 GYT
 

Por Dana Ford

HUACHO, Perú (Reuters) - Decenas de peludos cuyes participaron en un singular concurso en Perú, en el que sus dueños disputaron premios por criar a los roedores más gordos, rápidos, elegantes y sabrosos.

Aquellos que ganaron las competencias de velocidad y de moda se libraron de ser devorados por los hambrientos espectadores del concurso. Otros tuvieron menos suerte y terminaron hervidos, apanados o fritos, siempre servidos completos, incluyendo la cabeza y los pies.

Algunos criadores que participaron en la competencia vistieron a sus animales en atuendos rojos y azules, con vistosos sombreros rosados y blancos.

Mimado en otras zonas del mundo como mascota, el cuy o conejillo de Indias es consumido frecuentemente en varias partes de Perú. Los más reconocidos chefs del país sudamericano dicen que sabe mejor que el conejo y es bajo en colesterol.

"Nunca los criamos como mascotas, sólo para venderlos y para comerlos," dijo Betty Andres, de la comunidad de Ayarpongo, cuyo animal competía por ser el más sabroso del evento.

La mujer sudaba mientras rellenaba el roedor con una mixtura de huevo y carne sazonada con ajíes y especias locales. Su creación incluía las orejas, los dientes y hasta los dedos del animal. Ella aprendió la receta de su abuela.

Pilar Fox, chef y jurado en el concurso, dijo que el cuy ha atravesado un largo camino desde que empezó a ser utilizado como alimento antes de la época de los Incas, logrando ahora incluirse en el menú de exclusivos restaurantes.

"Lo más rico de nuestra comida es que tiene tradición de años," dijo Fox.   Continuación...

 
<p>Una mujer andina cocina 'cuy', o conejillo de indias, durante un festival de cuyes en Huacho, al norte de Lima, Per&uacute;, 20 jul 2008. Decenas de peludos cuyes participaron en un singular concurso en Per&uacute;, en el que sus due&ntilde;os disputaron premios por criar a los roedores m&aacute;s gordos, r&aacute;pidos, elegantes y sabrosos. Aquellos que ganaron las competencias de velocidad y de moda se libraron de ser devorados por los hambrientos espectadores del concurso. Otros tuvieron menos suerte y terminaron hervidos, apanados o fritos (en la foto), siempre servidos completos, incluyendo la cabeza y los pies. Photo by Mariana Bazo/Reuters</p>