Rescatistas aún tienen esperanza de hallar a sacerdote brasileño

miércoles 23 de abril de 2008 11:46 GYT
 

RIO DE JANEIRO (Reuters) - Equipos de rescate mantenían el miércoles la esperanza de hallar con vida a un sacerdote brasileño desaparecido hace tres días en un vuelo sobre el mar, pese a que ubicaron parte de un millar de globos de fiesta con los que se lanzó al aire para intentar batir un récord.

El padre Adelir Antonio de Carli partió en su poco usual medio de vuelo el domingo de mañana desde la sureña ciudad de Paranaguá, en el estado de Paraná, pero en la noche mantuvo su último contacto con tierra mediante un teléfono celular.

De Carli fue desviado mar adentro en el océano Atlántico por un cambio de vientos y el martes la Marina localizó una parte de los coloridos globos frente a Porto Belo, en el estado de Santa Catarina, unos 150 kilómetros al sur.

El cura, de 42 años, pretendía recaudar fondos para la Pastoral de Carreteras de la ciudad de Paranaguá, donde reside, que fundamentalmente asiste a camioneros.

"Con seguridad tenemos mucha esperanza de que él aparezca, encontraron cerca de 50 globos, todavía tiene muchos, eran mil," dijo en un contacto telefónico Eliana Aparecida dos Santos, una asistente de la Pastoral de Carreteras.

La búsqueda del sacerdote continuó por mar, aire y tierra, con la utilización de aeronaves, barcos y patrullas que comenzaban a recorrer la costa.

"El área de búsqueda se ha ampliado y tenemos hoy más aviones y barcos involucrados," dijo Alfredo Moraes de Araujo Junior, comandante del cuerpo de bomberos de la costera ciudad de Sao Francisco do Sul.

Los equipos de rescate revisarán islas ubicadas frente al estado de Santa Catarina, donde podría haber llegado el sacerdote, agregó.

De Carli pretendía dirigirse hacia el oeste, tierra adentro del estado de Paraná, y marcar un récord de permanencia en el aire sostenido por globos de fiesta inflados con helio.

Antes de su tentativa de quebrar el récord de 19 horas de permanencia en el aire con esa modalidad, que estaría en manos de un estadounidense, el padre realizó una prueba en enero, cuando partió de Ampére, en Paraná, y llegó a territorio argentino luego de 4 horas y 15 minutos de vuelo.

(Reporte de Julio Villaverde y Raymond Colitt; Escrito por Julio Villaverde; Editado por Gabriela Donoso)