25 de junio de 2008 / 0:22 / en 9 años

ENFOQUE-Políticas públicas,pequeña gran ayuda cine Latinoamérica

Por Patricia Avila

MONTEVIDEO (Reuters) - En los últimos años, América Latina ha visto un incremento en su producción cinematográfica, en muchos casos, impulsada por nuevas políticas públicas que han dado un espaldarazo a un sector que en base a sudor y lágrimas ha logrado marcar presencia en festivales internacionales.

Si bien algunos argumentan que los fondos públicos son escasos para llevar a cabo una realización rentable, otros afirman que el apoyo estatal, por mínimo que sea, juega un papel importante a la hora de la búsqueda de mayor financiamiento.

Uruguay fue uno de los últimos países en unirse a la corriente, aprobando en mayo una ley para el sector audiovisual esperada por décadas, que incluye incentivos fiscales similares a los que aplican Brasil, Venezuela o Colombia.

"Se termina de cumplir con esta aprobación de mayo una deuda histórica con la actividad (...), ya que los primeros movimientos para una Ley de Cine se remontan a la década de 1950," dijo Martín Papich, director del Instituto del Cine y Audiovisual de Uruguay.

En el debe está aún Paraguay que, si bien ha incentivado la producción cinematográfica, todavía discute un proyecto de ley para el sector.

Los países de América Latina, que sólo en el 2007 llevaron a las carteleras locales desde cuatro hasta 90 películas por nación, estuvieron presentes en el último Festival de Cannes con más de 20 filmes seleccionados.

Pero para llegar hasta esa instancia, los realizadores han debido recorrer, en muchos casos, un largo y penoso camino.

México, Argentina y Brasil tienen leyes de cine desde más de una década e invierten millones de dólares en el sector. Venezuela aprobó en el 2005 una iniciativa que alimentó con fondos y políticas la producción cinematográfica.

Y, aunque el público falte a la cita, pues los filmes nacionales corren bien atrás de las producciones de Hollywood y europeas, la expansión del sector parece justificar la inversión.

POLITICAS

Una de las medidas comunes a todas las leyes aprobadas para el sector cinematográfico, desde Brasil hasta República Dominicana, es la exoneración y reducción de algunos impuestos para las empresas que ayuden en la financiación de un proyecto.

En la norma sancionada en Uruguay, por ejemplo, las empresas podrían recibir una exención total o parcial del Impuesto al Valor Agregado (22 por ciento) y deducciones aún por definir en otros gravámenes que se pagan a rentas generales.

"Si eso se hace bien, se reglamenta y se promociona está bueno," dijo a Reuters Guillermo Rocamora, codirector del corto "Buen Viaje," seleccionado para competir en Cannes.

"Si hubiera habido una ley más particular para conseguir fondos, nosotros hubiéramos podido pagarle a la gente, porque eso muchas veces es la diferencia entre hacer y no hacer algo," agregó.

Rocamora comentó que no sólo debió invertir de su propio bolsillo, sino que tuvo que pedir a amigos de la industria que trabajaran gratis, ya que como la distribución de su filme no iba a ser masiva y no había ganando ningún premio, en un principio no tuvo apoyo oficial.

"Es una vergüenza, una vergüenza espantosa, estás pidiéndole a un tipo que trabaje gratis para vos (...) Cuando salió lo de Cannes, ahí la Intendencia (gobernación) nos autorizó fondos y nos dieron 3.000 dólares," comentó el uruguayo.

Aparte de ese dinero, que fue para pasar la película a 35 milímetros, los realizadores invirtieron entre 3.000 y 3.500 dólares más.

Entre las medidas también se establecen cuotas a ingresos por venta de derechos de las películas, como en Colombia; préstamos para el financiamiento en todas las etapas creativas, como en Venezuela; o un porcentaje de las ganancias por boletos vendidos, otra iniciativa común en todos los países.

Las naciones que más fondos otorgaron al sector en el 2007 fueron México, con unos 60 millones de dólares, Brasil con una cifra similar, mientras Argentina aportó unos 30 millones y Venezuela unos 27 millones de dólares.

Además de fondos estatales, también existen acuerdos entre países, como los miembros del bloque Mercosur, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, e Ibermedia, un tratado de las naciones latinoamericanas con España y Portugal.

Pero miles de potenciales proyectos son presentados anualmente para concursar por fondos públicos a lo ancho y largo de América Latina.

Y eso también trae consigo el temor por la saturación del mercado.

Según cifras del RECAM, un organismo del Mercosur especializado en el sector audiovisual, en el 2007 en Argentina, el país que más filmes estrenó ese año, los espectadores para las películas nacionales apenas llegaron al 10 por ciento del total del mercado.

En Brasil, con 88,5 millones de espectadores en el 2007 y 78 películas locales estrenadas, las entradas vendidas para los filmes locales representaron apenas el 11 por ciento.

"La saturación es un tema que se analiza (...) el tema es encontrar el punto de equilibrio," comentó Papich.

"El cine de Hollywood va a seguir llegando en la misma forma, el tema es cómo nos hacernos más fuertes para que eso no nos pase como una aplanadora por arriba," agregó.

Con reporte adicional de Conrado Hornos en Montevideo, Lucila Sigal en Buenos Aires y Patricia Rondón en Caracas.

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