Bandas de Bolivia tocan miles de instrumentos antes del Carnaval

sábado 26 de enero de 2008 18:07 GYT
 

Por Hilary Burke

ORURO, Bolivia (Reuters) - Zenobio Alvarez, un humilde granjero que cría llamas y alpacas, también toca la tuba para Bonanza, uno de los 40 grupos musicales que participaron en el festival de bandas nacionales de Bolivia el sábado.

El indio aimara de 65 años vive solo con sus animales. Todos sus hijos se mudaron a Chile y su esposa también está allí para cuidar a sus nietos.

"A veces vengo aquí (a la ciudad) a trabajar en la banda, así no me aburro," dijo Alvarez mientras sostenía su gigantesca tuba.

El festival anual de bandas de Oruro conforma la cuenta regresiva antes del Carnaval. La ciudad minera es famosa por sus costumbres y sus elaboradas máscaras. En tanto, sus festivales callejeros previos a la cuaresma son de los más vibrantes de América Latina.

Unos 2.500 músicos tocaron sus trompetas, trompas, timbales y tambores gigantes el sábado, una semana antes del inicio oficial del Carnaval.

Las bandas interpretaron gran cantidad de piezas, desde el himno nacional hasta un "Waca Waca" aimara, conducido por un gran sonido de tambor que se acelera y termina en una música frenética.

Pero la canción del equipo de fútbol local fue la que más entusiasmó a la multitud de miles de espectadores, que rodeaban las gradas de cemento donde tocaban las bandas.

"Oruro y todo Bolivia ha empezado realmente con la música. Creo que todos somos desde que nacemos, y en el vientre, siempre bailarines y músico," dijo Luisa Uyuni Argandoña, una maestra de escuela primaria de 54 años.   Continuación...

 
<p>Zenobio Alvarez, un humilde granjero que cr&iacute;a llamas y alpacas, tambi&eacute;n toca la tuba para Bonanza, uno de los 40 grupos musicales que participaron en el festival de bandas nacionales de Bolivia el s&aacute;bado. El indio aimara de 65 a&ntilde;os vive solo con sus animales. Todos sus hijos se mudaron a Chile y su esposa tambi&eacute;n est&aacute; all&iacute; para cuidar a sus nietos. Photo by David Mercado/Reuters</p>