Alemania vuelve a la tradición y enfrenta escasez de Santa Claus

lunes 24 de noviembre de 2008 15:52 GYT
 

Por Josie Cox

BERLIN (Reuters) - Se busca: hombres alegres y regordetes, preferiblemente con una suave y sedosa barba blanca y sin antecedentes criminales, listos para trabajar duro durante un mes.

Alemania se está quedando sin aspirantes de Santa Claus calificados y necesita reclutarlos y entrenarlos rápido, indicó una destacada agencia de trabajo.

Los alemanes están intentando abstraerse de la crisis financiera a través de las festividades tradicionales y existe una gran escasez de imitadores de Santa para entretener a los niños en los centros comerciales, comercios y fiestas particulares.

"Ser un Santa no es un trabajo fácil", comentó a Reuters Jens Wittenberger, encargado del reclutamiento de posibles Santa Claus de la agencia Jobcafe Munich. "Para ser honesto no hay muchas personas que tienen lo que se necesita para ser uno bueno".

El centro de reclutamiento quiere que sus Santas sean amistosos con los niños, buenos organizadores, confiables y que tengan buenas dotes de actuación. También necesita que tengan un expediente policial libre de crímenes.

"No puedes tener a tu Santa arriba de un auto", explicó Wittenberger. "Todos los niños saben que Santa viaja en un trineo conducido por renos, por lo que no queremos decepcionar a nadie". Los Santas son entrenados para estacionar sus automóviles a algunas cuadras de distancia y caminar.

"La gente está volviendo a las tradiciones para proteger a sus hijos de los 'males del mundo real',especialmente como consecuencia de esta agitación financiera", agregó.

Las sesiones de reclutamiento se realizan en varias ciudades del país y aunque el trabajo sea estresante, es mejor que no tener trabajo, dijo Wittenberger.   Continuación...

 
<p>Un hombre vestido como Santa Claus camina por los pasillos de la Bolsa de Valores de Nueva York, EEUU, 24 nov 2008. Se busca: hombres alegres y regordetes, preferiblemente con una suave y sedosa barba blanca y sin antecedentes criminales, listos para trabajar duro durante un mes. REUTERS/Shannon Stapleton</p>